El negocio de los hackers ya no son nuestros datos bancarios, sino los médicos

Actualidad

En la mayoría de las ocasiones ponemos un especial cuidado a la hora de acceder a nuestras cuentas bancarias, para lo cual nos vemos en la obligación de introducir claves secretas que ocultamos como el más preciado tesoro.

Esto es algo completamente recomendable, ya que a nadie le hace demasiada gracia que los «amigos de lo ajeno» tengan acceso a nuestras cuentas y por lo tanto a nuestros ahorros, quien los tenga. Sin embargo estos datos parece ser que actualmente están pasando a un segundo plano en cuanto al interés por hacerse con los mismos por parte de hackers de todo el mundo. Basándose en diversos informes generados por expertos en la materia, hoy en día un hacker puede ganar hasta 10 veces más dinero vendiendo nuestros datos médicos en el mercado negro que por los bancarios.

Guillermo Fernández, ingeniero preventa de WatchGuard Iberia y PALOPs, advierte del peligro que tienen los dispositivos sanitarios que almacenan información privada de los pacientes de un centro. Este es un peligro del que hasta la fecha no hemos sido conscientes, algo de lo que comienzan a aprovecharse los ciberdelincuentes llevando a cabo ataques para hacerse con estos datos sanitarios entre otras cosas debido a la poca seguridad de la que disponen. Tal y como ha afirmado el propio ingeniero “el equipamiento sanitario también evoluciona hacia el mundo digital, incrementando así las conexiones on-line y exponiéndose a una gran cantidad de nuevos ataques, por lo que su seguridad, a menudo, va por detrás de su tecnología“.

cita sanitaria

Por lo tanto advierte que los centros sanitarios deberían empezar a parchear los dispositivos que almacenan y comparten on-line estos «valiosos» datos de sus pacientes, todo ello con el fin de dificultar el acceso a los hackers interesados en los mismos para su posterior venta en el mercado negro. Por esto mismo se propone poner especial cuidado a la hora de acceder a la información sanitaria de los pacientes desde dispositivos móviles, ya que se podría poner en peligro la seguridad del titular de los mismos.

En resumidas cuentas, que al igual que los profesionales de la banca, entre otros muchos servicios y sectores, desde hace tiempo ponen especial atención al apartado de la seguridad de los datos de sus clientes, los centros sanitarios deberían hacer lo mismo. Más si tenemos en cuenta lo mencionado al principio, y es que esta información médica en la actualidad tiene incluso más valor que la bancaria en determinados lugares.

Quizá también te interese:

Las amenazas de seguridad que nos acechan de cara a 2016

Las mejores aplicaciones para proteger gratis tu privacidad en Internet

¿Es fiable la seguridad y la privacidad en los dispositivos wearables?

Escrito por David Onieva

Fuente > Expansión

Continúa leyendo
Comentarios
5 comentarios
  1. pepe
    Usuario no registrado
    02 Ene, 16 7:15 pm

    No creo que ese tipo de acciones vaya identificada con la ideología hacker. En principio tendríamos que aclarar que es el concepto de “hacker” para después pasar a nombrar cada cosa por su nombre, en este caso, el tipo de delincuentes que hacen este tipo de cosas se denominan crackers. Salu2

    1. callejoso
      Usuario no registrado
      03 Ene, 16 10:34 am

      lo que no entiendo es que beneficio obtienen con los datos medicos, quizas el trasfondo sea la obtencion de datos bancarios (sirviendose de los datos medicos) por que si no no entiendo

  2. das
    Usuario no registrado
    03 Ene, 16 11:41 am

    y alguien me explica como pueden sacar dinero con estos datos de tipo medico???

    1. LEX
      Usuario no registrado
      03 Ene, 16 11:46 am

      las aseguradoras por ejemplo a la hora de hacer un seguro medico…

      o las farmaceuticas a la hora de invertir en investigacion de un medicamento u otro en funcion del numero de afectados…

      todo es dinero

      1. Jos
        Usuario no registrado
        03 Ene, 16 12:50 pm

        Pero en ese caso la obtención de esos datos es ilegal y se les podía caer el pelo a las aseguradoras si se descubre.