La compartición de red liberaría multitud de recursos

La compartición de red liberaría multitud de recursos

Carlos González

Los operadores con red propia, de ellos Vodafone España y Yoigo, han querido dejar claro en el 28 encuentro de Telecomunicaciones y Economía los problemas relativos a la relación inversión – ingresos en la evolución del mercado de telecomunicaciones durante los últimos años. Uno de los problemas principales: la no compartición de red.

Tal y como han desarrollado los de Yoigo en el 28 encuentro de Telecomunicaciones y Economía y de forma menos detallada ha tratado el CEO de Vodafone, los operadores con red propia se encuentran con una gran desventaja competitiva con respecto a los operadores móviles virtuales. Mientras que los primeros, los operadores con red propia, han visto descender sus ingresos un 30%, los operadores móviles virtuales los han aumentado en un 300%. Y es que el margen de beneficio de los operadores móviles virtuales depende de lo que el operador con red proponga como «precio de alquiler» -por la utilización de la red de otro operador que actúa como proveedor-, pero la red propia supone una enorme inversión que reduce aún más el margen de beneficio.

La solución de los grandes operadores es compartir su red e infraestructuras

La posición de Yoigo al respecto nos indica que una de las posibles soluciones, además de otras propuestas por Yoigo y Vodafone, pasa por compartir las diferentes redes privadas nacionales para reducir en este campo los gastos en inversión para su mejora y extensión. De esta forma, por una parte, nos encontraríamos con una única red más avanzada y desarrollada, en lugar de cuatro redes independientes utilizadas por algo más de 100 operadores. Además, del mismo modo, Yoigo considera que de esta forma, al reducir la inversión en red, se liberarían multitud de recursos para el desarrollo, sin embargo, de una red única y con mayores capacidades que doten a la infraestructura de mayor estabilidad. Como consecuencia, los ingresos podrían mantenerse similares, pero en todo caso experimentarían unos beneficios mayores y, de este modo, se permitiría una mayor flexibilidad para el desarrollo de las telecomunicaciones a nivel nacional, algo necesario si hacemos contrastes con otros países como, por ejemplo, Estados Unidos.