La carrera por la alta velocidad en banda ancha fija vive su particular réplica en el sector móvil. Orange ha sido el último operador en comenzar la fase de pruebas con tecnología LTE-A en su red de cara a ofrecer en los próximos meses conexiones que pueden alcanzar los 300 Mbps.
Orange no quiere quedarse atrás en la carrera de las conexiones móviles de alta velocidad. El operador naranja ha iniciado las pruebas con la tecnología LTE-Advanced, considerada el 4G de alta velocidad, con el objetivo de lanzar conexiones móviles ultrarrápidas que alcancen los 300 megas. Valencia es la ciudad elegida por la filial española de la firma francesa, que se basará en la tecnología SingleRAN de Huawei.
La compañía busca crear una pequeña red en la zona céntrica de la ciudad, para lo cual desplegará otros seis nodos. Junto a la tecnología LTE-A, el operador incluirá de forma progresiva nuevas mediciones de movilidad. Según logre resultados satisfactorios su intención es mejorar la tecnología LTE que ya tiene desplegada en 24 ciudades españolas y con las que al cierre de 2013 ofrecía 4G a más de medio millón de usuarios.
Vodafone y Movistar también prueban el LTE-A
De este modo, Orange sigue los pasos de sus principales rivales, Vodafone y Movistar. La compañía británica ha centrado sus pruebas con LTE-A en Madrid y Barcelona y en los próximos meses tiene intención de lanzar su primera oferta comercial en nuestro país, al igual que hará en otros mercados donde opera como el alemán y el italiano. Por su parte, Movistar también arrancó a comienzos de año sus pruebas de LTE-Advanced en entornos abiertos.
Así pues, se prevé que en unos meses se viva una nueva batalla en el sector móvil, en esta ocasión con la banda ancha móvil de mayor velocidad, el que muchos consideran «el verdadero 4G».
