
Los SSD son cada vez más rápidos gracias a que cada son más los que utilizan interfaz NVMe, lo que permite tener SSD hasta 6 veces más rápidos que un SATA. Esto es lo que Samsung ha conseguido con su nuevo sus Samsung Portable SSD X5, con una velocidad de 2,8 GB/s: algo impensable hasta la fecha en un SSD externo.















































