
Proteger nuestra red local y los dispositivos que tenemos conectados a ella es prácticamente una obligación. El WiFi es una conectividad bastante segura, pero el Bluetooth, por desgracia, puede abrir la puerta a que cualquier persona cercana lo controle si no se protege adecuadamente. Ahora, tras las barras de sonido de algunos fabricantes sin protección, alguien ha hackeado una barra de sonido con una Raspberry Pi.















































