
A todos nos ha pasado alguna vez que, al sentarnos en el sofá a ver una película, sobre todo si es en calidad 4K, la imagen se congela o incluso pierde calidad, se para y comienza a pixelarse. Esto puede suceder a pesar de que tengas contratados 600 megas o incluso un giga de velocidad con tu operadora, por lo que la culpa no está directamente ahí.











































