A todos nos ha pasado alguna vez que, al sentarnos en el sofá a ver una película, sobre todo si es en calidad 4K, la imagen se congela o incluso pierde calidad, se para y comienza a pixelarse. Esto puede suceder a pesar de que tengas contratados 600 megas o incluso un giga de velocidad con tu operadora, por lo que la culpa no está directamente ahí.
Lo normal en estos casos es recurrir a reiniciar el router o llamar al servicio técnico de la operadora, pero lo cierto es que puedes encontrar una solución más rápida sin la ayuda de nadie.
La inmensa mayoría de los usuarios sufre cortes constantes porque su televisor inteligente y su teléfono móvil están constantemente tratando de usar el ancho de banda que en ese momento necesita la plataforma de streaming para reproducir el contenido. Por tanto, la solución pasa por desactivar la unificación de bandas y usar el truco de las dos redes.
Redes del router
Todos los routers modernos que instalan compañías como Movistar, Orange, Vodafone o Digi son dispositivos de banda dual. Esto quiere decir que emiten la señal de internet a través de dos frecuencias de radio distintas simultáneamente, la de 2.4 GHz y la de 5 GHz.
Hace unos años, al buscar el Wi-Fi en tu móvil, veías dos nombres (por ejemplo, «DigiFibra» y «DigiFibra5G»). Sin embargo, los fabricantes introdujeron una tecnología llamada Band Steering o Wi-Fi inteligente. Esta función fusiona ambas bandas bajo un único nombre y contraseña, delegando en el propio router la decisión de a qué frecuencia conecta tu smart TV en cada momento, según lo que el algoritmo crea conveniente.
Justamente aquí está el problema, ya que el router suele equivocarse mucho al tomar esta decisión. Normalmente, suele conectar tu televisor 4K a la red de 2.4 GHz simplemente porque su señal llega con una raya más de cobertura al salón. Como resultado, nosotros como usuarios, vemos que la smart TV se queda atrapada en una red lenta y congestionada, provocando esos molestos parones en Netflix o desconexiones misteriosas del teléfono móvil mientras juegas online.
Cómo arreglar el problema
El truco, entonces, es entrar en la configuración del router y separar ambas redes. Dependiendo de tu operadora, puedes hacerlo desde su aplicación móvil o escribiendo 192.168.1.1 en el navegador de tu ordenador. El objetivo es desactivar el «Wi-Fi Inteligente» o «Band Steering» y renombrar la banda rápida añadiéndole un «5G» o «Plus» al final.
Al tener dos redes visibles y separadas, recuperas el control absoluto de tu conexión. De esta manera, ya no será la máquina quien decida, sino tú quien asigne a cada dispositivo la red correcta según sus capacidades físicas.
¿A qué red conectar cada dispositivo?
- Red de 5 GHz: Esta frecuencia tiene un ancho de banda brutal y cero interferencias, pero sus ondas son cortas y cruzan mal las paredes. Conecta aquí exclusivamente los dispositivos que consuman muchos datos y estén relativamente cerca del router. Es el lugar obligatorio para tu smart TV, la consola de videojuegos (PS5, Xbox), tu ordenador portátil de teletrabajo y tu móvil principal. Al conectarlos aquí, los cortes mientras ves películas desaparecerán.
- Red de 2.4 GHz: Esta frecuencia es mucho más lenta y está saturada por las interferencias del microondas y el Bluetooth, pero sus ondas largas atraviesan muros con facilidad y llegan al último rincón de la casa. Aquí debes conectar toda la domótica y los aparatos que necesitan poco internet pero mucha cobertura, como puede ser el robot aspirador, las bombillas inteligentes, el altavoz Alexa, los enchufes Wi-Fi y las impresoras inalámbricas.
