Cuando contratamos la línea de internet para nuestros hogares o negocios, la propia compañía nos instala un router de forma gratuita. En ocasiones, y dependiendo del modelo, nos generará cierta permanencia si nos lo regalan, o tendremos que devolverlo si nos vamos antes.
Cada empresa tiene sus modelos, y los hay desde más básicos, orientados a personas que contratan líneas de velocidad bajas, o más profesionales, siendo bastante más caros, pese a que nosotros no los paguemos. Pero, ¿por qué hay gente que no se conforma y compra uno por su cuenta?
Diferencia entre router comprado y de compañía
Los routers que instalan las operadoras están pensados para funcionar para la mayoría de usuarios, sin que tengas que tocar nada. Son un poco como uno de los electrodomésticos que solo tienes que enchufar y usar. Por eso mucha gente vive años con el mismo router y ni se plantea cambiarlo.
Pero hay un pequeño secreto que no todo el mundo sabe. No todos los routers están hechos con la misma filosofía. Los de las compañías suelen priorizar la facilidad de instalación y el menor coste posible, mientras que los que compras por tu cuenta suelen buscar un mejor rendimiento. Esto se nota sobre todo cuando hay muchas personas usando internet a la vez, viendo vídeos, jugando online o trabajando desde casa.
Otro motivo curioso por el que algunos cambian el router es la cobertura Wi-Fi. Imagina que el router está en el salón, pero quieres usar internet en la habitación más lejana de la casa. Si hay muchas paredes de por medio, la señal puede debilitarse, como cuando hablas desde lejos y tienes que levantar un poco la voz para que te escuchen. Los que compramos, suelen tener una calidad mejor, y podemos elegir si deseamos que tengan más antenas, que prioricen la velocidad, etc. La compañía nos dará el mismo a todos, sin ver lo grande que es la casa o nuestras necesidades reales.
| Característica | Router de operadora | Router comercial |
|---|---|---|
| Precio | Incluido en el contrato | Se compra aparte |
| Instalación | Muy fácil, suele ser conectar y usar | Puede requerir algo de configuración |
| Rendimiento | Suficiente para uso normal | Mejor para redes exigentes |
| Cobertura Wi-Fi | Media o básica | Normalmente superior |
| Control de red | Opciones limitadas | Mucho más personalizable |
| Actualizaciones | Dependen de la compañía | Suelen ser más frecuentes |
| Ideal para | Uso sencillo en casa | Casas grandes, trabajo o gaming |
Eso sí, cambiar de router no es obligatorio. Si el internet va fluido, no hay cortes y la señal llega bien a todos los rincones, probablemente el router de la compañía ya está haciendo su trabajo. A veces lo más inteligente es no tocar lo que funciona. Eso sí, si te decides a comprar uno, te valdrá tanto para la actual, como si te cambias a otra, pudiendo incluso tener ambos a la vez, por lo que, en caso de invertir, piensa que será para muchos años, y puede que salga rentable.
Esto sin tener en cuenta configuraciones más profesionales, ya que, mientras que la compañía nos puede dar un router limitado al que no podamos casi ni tocar, con uno nuestro la cosa cambia, y su configuración será mucho mayor. Esto puede que no aplique a todo el mundo, pero para quien le gusta este mundo de las redes, tener uno propio es imprescindible.
