El Gobierno de España lleva un tiempo invirtiendo con fuerza en equipamiento militar, y esto afecta directamente a la capacidad de supervivencia, despliegue y respuesta de nuestras tropas en un escenario global marcado por la inestabilidad y la amenaza de conflictos a gran escala. La guerra en Europa del Este deja claro que invertir en infantería estratégica debe ser una prioridad, y así lo han entendido en el Ministerio de Defensa.
Defensa ha recibido luz verde para ejecutar uno de los programas más ambiciosos de los últimos años. Hablamos de un refuerzo estratégico sin precedentes, que le dará a nuestro ejército una plataforma segura y preparada para los entornos de combate más hostiles, beneficiando a la OTAN.
Contrato multianual
La confirmación oficial de esta colosal operación llega directamente desde los canales gubernamentales. Según los detalles recogidos en la referencia oficial publicada por La Moncloa tras el último Consejo de Ministros, el Ejecutivo ha autorizado la celebración de un gigantesco Acuerdo Marco estimado en 723.940.353,34 euros.
El objetivo de esta enorme partida presupuestaria es el suministro ininterrumpido de «vehículos autobastidores de 1.500 kg de carga útil de alta movilidad táctica en todo terreno». Es decir, plataformas todoterreno pesadas capaces de transportar blindaje, armamento pesado, tropas o módulos de transmisiones campo a través, soportando las exigencias de un terreno devastado o sin infraestructura.
Desde el punto de vista operativo, la estructura del contrato asegura un flujo constante de material para las Fuerzas Armadas a corto y medio plazo. La planificación estipula que este nuevo Acuerdo Marco se extenderá durante cuatro años desde el momento de su formalización, dejando además la puerta abierta a una prórroga de dos años adicionales. Esto garantiza que las cadenas de montaje no se detengan y que España no sufra problemas de abastecimiento en caso de que la demanda internacional de vehículos militares se dispare, como está ocurriendo actualmente.
¿Qué vehículo es?
Aunque el texto de La Moncloa describe genéricamente las capacidades del vehículo, cualquier experto en la doctrina militar española sabe que las especificaciones encajan como un guante con el UROVESA VAMTAC (Vehículo de Alta Movilidad Táctico).
Diseñado y fabricado en Galicia, el VAMTAC se ha consolidado por méritos propios como el estándar absoluto de nuestras Fuerzas Armadas. Estandarizar la flota en torno a este 4×4 es una decisión de ingeniería logística brillante, ya que simplifica el mantenimiento, unifica las piezas de repuesto y reduce el tiempo de adiestramiento de los mecánicos y conductores en zonas de operaciones. Actualmente, la plataforma de UROVESA cuenta con más de 60 versiones operativas o en fase de desarrollo, demostrando una modularidad excepcional.
Durante la pasada feria internacional FEINDEF, el fabricante español dejó claro hacia dónde evoluciona el campo de batalla que vemos en la actualidad. Presentaron variantes hiperespecializadas, como el modelo «Pitón» para reconocimiento NBQ (Nuclear, Biológico y Químico), plataformas de mando y apoyo para sistemas de defensa antiaérea y unidades de exploración avanzada dotadas de tecnología C4ISR (Mando, Control, Comunicaciones, Informática, Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento). Esta versatilidad explica por qué el vehículo sigue abriendo agresivamente nuevos mercados internacionales, como el contrato firmado con Nueva Zelanda hace apenas un año.
El Acuerdo Marco español lleva consigo la inclusión de una adenda especial que contempla la participación de la República de Portugal. Haciendo uso del reglamento europeo y del instrumento «Acción por la Seguridad de Europa» (conocido como fondos SAFE), esto permitirá suministrar también estos mismos vehículos a las Fuerzas Armadas portuguesas con financiación europea. A nivel táctico, esto es un éxito rotundo para la OTAN y la defensa ibérica, ya que garantiza la interoperabilidad total entre ambos ejércitos. Cabe destacar que el Ejército Portugués no es ajeno a esta tecnología, ya que operan la variante VAMTAC ST5 desde 2020.
