
No cabe duda que nosotros, como conductores, somos responsables de nuestros propios actos y es posible que en ciertas ocasiones no cumplamos con la normativa vigente. La carretera puede llegar a ser muy peligrosa, cuanto menos, pero las cosas pueden empeorar aún más si cometemos fallos que podemos evitar si somos lo suficientemente precavidos. No solo los riesgos van a depender de factores externos, si no también de situaciones en las que puedes desarrollar un malestar físico, como el sueño.
















































