Tras semanas de tensión y protestas, marcadas por las negociaciones a puerta cerrada, Telefónica ha dado un giro importante al asunto, en la que ha sido su séptima mesa de negociación. La operadora, que tiene a Marc Murtra como presidente, ha puesto sobre la mesa su oferta final, cambiando por completo el escenario que se planteó en un inicio.
La compañía ha decidido suavizar las consecuencias de su reestructuración, y según adelanta Europa Press, ha presentado un plan que rebaja el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) un 25% –justamente baja 25,45 %– respecto a los números que manejaban al principio del conflicto. De las casi 6.088 salidas que se temían en un primer momento, la cifra se ha reducido a 4.539 trabajadores afectados.
Con este movimiento, la compañía pretende llegar a un acuerdo justo antes de que termine el año, encarando el 2026 con una estructura corporativa más ligera y sin tensiones.
3.765 salidas para evitar los despidos forzosos
El punto más crítico de cualquier ERE no es solo cuánta gente sale, sino la manera en la que tienen que irse. El miedo a los despidos forzosos (que la empresa elija quién se va contra su voluntad) ha sido siempre el caballo de batalla de los sindicatos. En esta oferta final, Telefónica ha tratado de cuadrar todo para intentar garantizar la voluntariedad.
La propuesta establece una horquilla de salidas. El número máximo de afectación es de esos 4.539 empleados, pero la clave está en el mínimo, que se ha fijado en 3.765 personas.
Para los trabajadores, esto se traduce en que la empresa se compromete a no ejecutar despidos forzosos si se llega a esa cifra de bajas voluntarias. El reparto es el siguiente:
- Telefónica de España: Asumirá la mayor parte, con un mínimo de 2.925 salidas.
- Telefónica Soluciones: Están previstas unas 120 bajas.
- Telefónica Móviles: Sumará 720 salidas.
Es una rebaja sustancial respecto a las salidas mínimas que la empresa exigía en la reunión anterior. De esta manera, la compañía pretende que los trabajadores dejen el puesto de forma voluntaria y no porque se les esté enseñando la puerta.
Por tanto, se espera que el próximo 22 de diciembre se firme el acuerdo del ERE que se lleva gestando desde principios de mes.
Consecuencias en el resto de filiales
Si el acuerdo se firma, no solo se verán afectadas las tres grandes filiales que hemos mencionado antes, sino que también habrá consecuencias para otras sociedades del grupo:
- Telefónica SA, la matriz, verá salir a unos 301 trabajadores.
- Innovación Digital a 186.
- Telefónica Global Solutions a 112.
- Movistar Plus a 175 bajas (se ha bajado la cifra de despidos, estaba prevista en unos 190 empleados).
Por tanto, hablamos de que entre las siete filiales afectadas, que suman unos 17.248 empleados, reducirán su plantilla en un 26 %, es decir, más de un cuarto del total.
La UGT lo aprueba
La reacción de los representantes de los trabajadores no se ha hecho esperar y, por primera vez en semanas, reina cierto optimismo, ya que, de acuerdo con las informaciones, UGT valora positivamente este movimiento. Consideran que la propuesta, ahora sí, tiene los mimbres necesarios para garantizar un ERE 100% voluntario.
Además, desde el sindicato explica que esta propuesta también contempla la prórroga de los convenios colectivos hasta 2030.
Para convencer que dejen su puesto de trabajo en una de las empresas más estables de España, el paquete de incentivos incluye:
- Pagos mensuales que aseguran un alto porcentaje del sueldo neto hasta la jubilación.
- La empresa pagaría las cotizaciones de los empleados que salen para que su futura pensión de jubilación no se vea afectada.
- Mantendrán ciertas coberturas sanitarias y las aportaciones de los trabajadores a planes de pensiones.
Además, los sindicatos han logrado arrancar un compromiso de futuro, una tasa de reposición de empleo del 10%. Es decir, por cada 10 personas que salgan, Telefónica se compromete a contratar a 1 perfil nuevo, joven y especializado en las nuevas áreas digitales, como son la IA, Ciberseguridad y Cloud.
