
Imagina que un día estás teletrabajando o viendo una película en streaming en tu casa y, de repente, tu línea de Internet ha dejado de funcionar. Pueden aparecer varios escenarios y lo primero que pensamos es que se haya producido una avería en nuestra zona. Sin embargo, también es posible que ese no sea el caso y que más bien tu operadora te haya cortado el servicio por otro motivo: el impago de las facturas. La pregunta es: ¿tienen derecho a hacerlo?
















































