La transición de la red de ADSL a la fibra óptica, un proceso que culmina con el cierre programado de las centrales de cobre, está transformando la conectividad en los pueblos más pequeños y rurales de España. Aunque hay municipios que han tenido la suerte de dar el salto a la fibra óptica antes del apagón del cobre, otros muchos no han tenido la oportunidad de cambiarse a esta tecnología mejorada hasta este mismo año. Pero, ¿cómo se nota el cambio?
La instalación de fibra sigue creciendo en nuestro país, sin embargo, hay zonas más remotas que aún no disfrutan del Internet de alta velocidad. Sin embargo, los efectos positivos a largo plazo con la transición del ADSL a esta tecnología está ahí y dejan ver cómo puede mejorar la vida de los ciudadanos.
Los efectos del cambio
Hay muchos relatos que dejan ver cómo de buena es la evolución tras la llegada de la fibra óptica a las zonas más remotas y rurales del país, como es el caso del municipio L’Aleixar -en Tarragona- y la propia experiencia de una de sus vecinas -es un municipio de apenas 962 habitantes-:
«Con el ADSL -recuerda esta testigo de excepción- tenía que moverme por la casa para lograr conectarme, se colgaba y era lentísimo. Había que usar cable y no se podía ver nada en plataformas. De hecho, hubo un punto en el que no me merecía la pena tener Internet en casa y, lo poco que usaba el ordenador, era con los datos del móvil«, explica Helena a la operadora Adamo.
En este caso, fue la operadora Adamo la que instaló la fibra óptica en el municipio –en el 2020-. Aunque, no es el único operador que ha llevado esta tecnología a los lugares más recónditos del país. También están Onivia, Bluevía (de Telefónica) o Asteo Red Neutra, operadores que están más centrados en las zonas rurales y con menos habitantes de España. Al igual que también hay otras compañías telefónicas más enfocadas en regiones concretas como son R o Telecable, Avatel o Euskatel.
No obstante, el proceso de migración de la red de cobre a otras tecnologías para tener acceso a Internet no viene de ahora. Se trata de un proceso regulado por la CNMC que finalizó con la clausura definitiva de la mayoría de las centrales el pasado 27 de mayo. Y así ha sido la evolución:
| Fecha Clave | Acontecimiento | Impacto Principal |
|---|---|---|
| 19 abr 2024 | Telefónica anuncia cese de servicio minorista de cobre | Inicio de la migración masiva final de clientes particulares |
| Nov 2024 | Cierre programado de 3.330 centrales de cobre | El mayor volumen de cierres del proceso, afectando a miles de municipios |
| 27 may 2025 | Clausura definitiva de la mayoría de centrales restantes | Fin oficial del servicio ADSL para la gran mayoría de usuarios en España |
La mejora de las propias telecomunicaciones es uno de los puntos clave frente a la despoblación, debido a que permite teletrabajar o emprender de manera rural; digitalización de los servicios; acceso a otros servicios como educación digital, la sanidad digital o administración electrónica; además de que es otro atractivo para las familias que busquen una nueva zona en la que vivir.
¿Cuál es la alternativa a la fibra?
Hay partes de España que, a pesar del fin del ADSL, aún no tienen cobertura de fibra óptica. En esas zonas, Movistar da como alternativa a sus clientes de contratar Movistar Internet Radio (conexión 3G, 4G o 5G en función de la cobertura que haya disponible en esas partes). Sin embargo, el Internet móvil no es la única opción que tienen aquellas personas vivan en una zona más rural y remota.
La otra alternativa viable es contratar una tarifa de Internet por satélite. ¿Cuáles son las compañías que hay? Puedes encontrar las tarifas de Starlink residencial o itinerante; Eurona o Viasat. Al igual que tampoco hay que descartar la tecnología conocida como WiMAX (conexión inalámbrica que usa ondas de radio para ofrecer Internet) que está comercializada por operadores como Avatel o Embou -no está disponible en las grandes compañías como Vodafone, Orange o Movistar-.
