
Movistar, Orange, Vodafone, Digi y el resto de operadores españoles están obligados por ley a conservar durante 12 meses determinados datos asociados a nuestras llamadas, mensajes y conexiones a Internet. Es cierto que no guardan el contenido de las conversaciones ni el texto de los SMS, pero sí información como quién inicia una comunicación, a quién va dirigida, cuándo se produce, cuánto dura, determinadas direcciones IP, identificadores del dispositivo o la antena móvil utilizada. Eso puede cambiar pronto.
















































