
Las empresas de telecomunicaciones esperan, entre expectantes y resignadas, las consecuencias prácticas sobre el sector de las medidas de aumento de la competencia que prepara el Gobierno Si a ese revuelo alimentado con cada nuevo rumor se añade la estupefacción por el enfrentamiento entre el Ministerio de Industria y la CMT a raíz del traslado a Barcelona del regulador, el sentimiento actual de las empresas respecto al papel de la Administración es básicamente de preocupación.




