Durante los últimos años, el consumo de contenidos a través de listas IPTV no oficiales se había normalizado en muchos hogares. Tebas, presidente de LALIGA de fútbol, llevaba tiempo tratando de tumbar estos negocios, y por fin lo ha conseguido. Eso sí, tras su paso ha dejado cientos de bloqueos generalizados a otras webs, provocando incluso el cierre de negocios, o dejando a un hijo sin saber la ubicación de su padre.
Hoy, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, según confirma LALIGA, ha dictado una de las sentencias más duras que se han proclamado en España: el desmantelamiento total de una gigantesca red pirata y multas e indemnizaciones que superan los 43 millones de euros.
2 millones de usuarios
El entramado que acaba de ser neutralizado era toda una auténtica multinacional del cibercrimen dirigida por un individuo conocido bajo el alias de «Dash, el iraní». Según detalla la resolución de la Audiencia Nacional, esta mafia operaba bajo conocidos dominios como rapidiptv.com, rapidiptv.net o iptvstack.com.
Su infraestructura era enorme, ya que contaban con servidores alojados estratégicamente en 13 países distintos a lo largo de tres continentes. Desde allí, distribuían ilegalmente miles de canales de pago, retransmisiones de fútbol, películas y series a más de dos millones de usuarios suscritos. Esta operativa les llegó a reportar unos ingresos ilícitos que rondaban los 17 millones de euros.
La caída de esta gigante red ha sido el resultado de una compleja investigación coordinada a nivel internacional. El caso nació inicialmente tras una denuncia de la firma de seguridad Nagravision, pero el impulso definitivo llegó cuando LALIGA aportó pruebas de compra encubiertas que resultaron determinantes. A partir de ahí, la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional y la UDEV, con el apoyo de Europol y Eurojust, lograron investigar los servidores hasta dar con la cúpula, resolviéndose el caso con la total conformidad de los acusados ante el Ministerio Fiscal y el resto de acusaciones particulares (Movistar Plus+, Mediapro y Egeda).
¿Cómo operaba esta red?
El verdadero reto para estas organizaciones ya no es solo robar la señal original para luego distribuirla, sino hacer que los millones de euros que reúnen entre los miles y miles de clientes que tienen parezcan legales. Para canalizar todo ese dinero, la red liderada por el ya mencionado Dash montó un complejo sistema para blanquear dinero. Lo hacían a través de pasarelas de pago internacionales, casas de cambio de criptomonedas, empresas y una extensa red de facturación falsa.
El rastro del dinero lavado ha salido a la luz en la sentencia. Los investigadores identificaron que los fondos robados a las operadoras se utilizaron para financiar la construcción de un edificio de viviendas en Irán, la compra de un lujoso inmueble en Barcelona tasado en 1,7 millones de euros y la adquisición de varios vehículos de alta gama por valor de 400.000 euros.
La Justicia no ha temblado a la hora de castigar este enriquecimiento. El fallo judicial exige el pago de 12 millones de euros en concepto de indemnización directa a las empresas audiovisuales perjudicadas. Además, la condena suma multas de más de 30 millones de euros por el delito de blanqueo de capitales. El acuerdo final decreta también la clausura definitiva de todos los dominios web y el decomiso total de las viviendas, cuentas y vehículos intervenidos.
Javier Tebas, presidente de LALIGA, ha valorado públicamente la resolución, catalogando el fraude audiovisual como «una lacra que amenaza la supervivencia de una industria fundamental para la economía europea». En sus declaraciones, Tebas subraya el orgullo por haber conseguido esta «sanción ejemplar», recordando que la lucha debe dirigirse frontalmente hacia las mafias estructuradas.
