Google vuelve a estar en el punto de mira de Bruselas. La Comisión Europea ha impuesto a la compañía dos multas que suman un total de 890 millones de euros, por considerar que ha incumplido la Ley de Mercados Digitales, es decir, la DMA.
El incumplimiento de dicha ley habría llegado en dos áreas que son especialmente sensibles, como son la forma de posicionar sus propios servicios dentro de Google Search y las restricciones que aplica al resto de desarrolladores que quieren dirigir a los usuarios hacia opciones de compra fuera de la Google Play Store. El asunto que ya golpeó a Apple, ahora se cruza en el camino de los chicos de Mountain View.
Dos multas
El castigo llega después de una investigación que inició en 2024, para colocar de nuevo a Google en el mundo de mira, frente a las exigencias regulatorias europeas. La primera sanción asciende a 460 millones de euros y está relacionada con favorecer sus propios productos, mientras que la segunda, de 430 millones, se centra en las prácticas para limitar al resto de empresas, como hemos explicado antes.
Además de las multas, la Comisión Europea ha ordenado a Google poner fin a estas prácticas y cumplir con sus obligaciones en un plazo de 60 días. De no hacerlo, la compañía podría tener que asumir costosas multas, que llegarían hasta el 5 % de su facturación mundial total, según ha anunciado la propia Comisión Europea.
¿De qué acusan a Google?
Una de las investigaciones se centra en Google Search, el buscador que la Comisión Europea considera un servicio de plataforma esencial dentro de la posición de Google. La DMA establece que las grandes plataformas como Google no pueden dar un trato más favorable a sus propios servicios (en este caso, navegadores) cuando compiten con alternativas de terceros. En la práctica, esto significa que Google debe aplicar criterios de posicionamiento transparentes, justos y no discriminatorios.
Cambios en Google Search
Google tendrá que cambiar cómo presenta determinados servicios propios, con el fin de garantizar que los resultados de terceros reciban un trato justo y no discriminatorio. Para ello, la compañía ya ha propuesto y comenzado a probar cambios en la presentación de servicios gratuitos como compras, hoteles y vuelos. También ha planteado modificaciones relacionadas con los anuncios de compras y contenidos vinculados a servicios como los resultados deportivos.
La Comisión está analizando estas propuestas y continuará supervisando su evolución. El regulador también ha señalado que mantiene abierto el diálogo con Google sobre la aplicación de estos principios a nuevas funciones basadas en inteligencia artificial, como AI Overviews y AI Mode, un aspecto especialmente relevante a medida que los buscadores incorporan respuestas generadas por IA en lugar de limitarse a mostrar enlaces. Esto cada vez lo vemos más.
Cambios en Google Play
La segunda multa, de 430 millones de euros, está relacionada con las reglas de Google Play. En este caso, el problema tiene que ver con la capacidad de los desarrolladores para informar a los usuarios sobre ofertas alternativas a las de Google y dirigirlos hacia esas plataformas, algo realmente complicado.
La DMA establece que los desarrolladores que distribuyen sus aplicaciones a través de Google Play deben poder comunicar a los consumidores, de forma gratuita, la existencia de alternativas que pueden resultar más económicas y dirigirlos hacia ellas. Esto incluye, por ejemplo, páginas web propias o tiendas de aplicaciones de terceros.
En esa línea, la Comisión Europea considera que Google no ha cumplido con esto, ya que habría limitado la libertad de estos desarrolladores para ejercer sus promociones y contratos con los clientes. Además, aunque Google puede cobrar una comisión por facilitar la adquisición inicial de un nuevo cliente a través de Google Play, Bruselas considera que tanto el importe de determinadas tarifas como el periodo durante el que se aplicaban iban más allá de lo permitido por la DMA.
