Este mismo fin de semana, nuestro sistema solar va a protagonizar un evento extraordinario. Casi todos nuestros vecinos planetarios van a marchar por la bóveda celeste formando una perfecta línea, y tenemos la suerte de que desde España podremos ver a las mil maravillas una coreografía de estrellas que no suele darse.
Este fenómeno, conocido como desfile planetario, incluirá a todos nuestros planetas vecinos a excepción de Marte, que actualmente se encuentra exactamente en el lado opuesto del Sol respecto a la Tierra y, por tanto, queda oculto a nuestra vista.
Lo interesante es que este evento no es algo que suceda cada poco tiempo, y tal y como detallan los informes astronómicos internacionales que han alertado de este evento, de los que se hace eco NewScientist, se trata de una ventana de observación que exige precisión, un horizonte despejado y mirar hacia el punto cardinal correcto en el momento exacto.
¿Por qué se alinean?
Que seis planetas decidan asomarse a la vez en nuestro cielo no es un evento que ocurra todos los días. De hecho, alineaciones de esta magnitud solo se producen cada cierto tiempo, generalmente con años de separación, cuando las órbitas individuales de cada cuerpo celeste coinciden justamente en el mismo lado del Sol respecto a nuestra posición.
Para entender lo poco común que es el evento, hay que entender que cada planeta viaja a una velocidad muy distinta. Mientras que el veloz Mercurio tarda apenas 88 días terrestres en completar una vuelta alrededor de nuestra estrella, el lejano y gélido Neptuno necesita unos 165 años terrestres para hacer exactamente lo mismo. Lograr que todos estos planetas coincidan en la misma línea es una asombrosa coincidencia. A veces, estos eventos se agrupan, como ocurrió en febrero de 2025 con la alineación de los siete planetas, pero luego pueden pasar años enteros sin que vuelvan a coincidir.
Desde un punto de vista puramente físico, los planetas no están realmente formando una fila india en el espacio tridimensional. Lo que nosotros vemos desde la superficie de la Tierra es una ilusión óptica, ya que todos los planetas mayores orbitan aproximadamente en el mismo plano achatado alrededor del Sol. Cuando miramos hacia arriba, esa perspectiva bidimensional hace que parezcan trazar una línea imaginaria en el cielo, una trayectoria que los astrónomos denominan eclíptica (la misma ruta aparente que sigue el Sol durante el día).
Cuándo y desde dónde verlo
La alineación será visible en un rango de fechas que puede variar ligeramente dependiendo de tu latitud geográfica, pero se espera que sean los días 28 de febrero y 1 de marzo. Estos días serán el mejor momento para contemplarlo desde prácticamente cualquier punto del globo, incluida España.
El momento ideal para presenciar este desfile planetario será menos de una hora después de la puesta de sol. Debes buscar un lugar elevado, sin edificios que bloqueen tu visión y con la menor contaminación lumínica posible. Tu objetivo es clavar la mirada directamente en el horizonte oeste, justo por donde acaba de ocultarse el astro rey.
A medida que levantes la vista siguiendo esa línea imaginaria, el espectáculo se irá desplegando:
- Inmediatamente por encima de Venus, encontrarás a Saturno. Mucho más arriba, dominando la escena, verás a Júpiter, que se mostrará inconfundible y brillante, situado relativamente cerca de una Luna casi llena. Tanto Mercurio como Venus, Saturno y Júpiter se pueden ver a simple vista.
- El verdadero desafío llegará a la hora de ver los gigantes gaseosos. Necesitarás unos buenos prismáticos de observación (mínimo unos 10×50) para lograr distinguir el pálido punto azulado de Urano. Para lograr ver a Neptuno (ubicado cerca de Saturno en la línea), será imprescindible el uso de un telescopio aficionado, dada su extrema lejanía y baja magnitud visual.
