El Ejército del Aire y del Espacio del Gobierno español ha colocado un sistema comercial de registro de electroencefalografía (EEG) no invasivo dentro de los cascos militares de los cazas McDonnell Douglas EF-18 Hornet (F18). Según han explicado, las pruebas de esta tecnología son el primer paso para el desarrollo de un neurocasco que mejoraría la seguridad de los pilotos militares de aviones.
España adquirió los F18 en los años 80 y, pese a que son aviones con casi 40 años, todavía siguen operativos y modernizándose con nuevas implementaciones. Hoy, el Ejército del Aire ha informado que han utilizado estos cazas para realizar una «experiencia pionera de monitorización de actividad neurofisiológica» de sus pilotos. El ensayo ha tenido lugar en el Ala 12 de la Base Aérea de Torrejón, a 23 km de Madrid, y ha sido un éxito para seguir avanzando en mejorar la seguridad y el desempeño de los militares de vuelo.
«La experiencia ha permitido demostrar por primera vez que es factible la adquisición de señales neurofisiológicas en un entorno aeronáutico operativo, y abre la puerta a futuros vuelos de ensayo, pioneros en el mundo», apunta el Ejército del Aire y del Espacio en un comunicado de prensa, publicado en su página web oficial este 4 de febrero de 2026.
¿Cómo funciona el sistema de monitorización del F18?
El sistema comercial de registro de EEG no invasivo está integrado en los cascos militares que usan el personal que pilotan los F18. Las pruebas se han hecho en un simulador de vuelo de F18 y en una plataforma con un avión real sin despegar. Es decir, todavía no se ha probado en el aire. Sin embargo, el Ejército explica que adaptó esta tecnología a «las restricciones reales de una cabina de caza con la aeronave en marcha y en movimiento en tierra, y la visualización y registro de las señales neurofisiológicas del piloto en la tablet que este lleva sujeta a su pierna».
Con la adaptación del sistema a las restricciones reales que podrían experimentarse en un avión militar como el F18, el Ejército tuvo que probar la tecnología para que soportase vibraciones y fuerzas G, o que no le afectase la interferencia electromagnética de radares, por ejemplo.
Además de la herramienta de monitorización, han empleado también métodos avanzados de inteligencia artificial y procesamiento de señal. El Ejército español prevé que la combinación de estas tecnologías den lugar a los siguientes hitos:
- «Obtener indicadores objetivos del estado cognitivo del piloto».
- «Medir su conciencia situacional».
- «Evaluar en tiempo real sus respuestas fisiológicas en condiciones operativas reales de alta demanda»
El resultado de la colaboración de diversas entidades
El Ejército del Aire y del Espacio señala que el desarrollo y la implementación de estas capacidades no hubiese sido posible sin la colaboración de diversas entidades. Por un lado, han contado con la ayuda del equipo investigador NeuroTechAI-UPM del centro de ensayos del programa DIANA-OTAN, de la Universidad Politécnica de Madrid. Por otro, la compañía de defensa Indra también ha estado implicada en el proyecto.
Estos equipos llevan un año trabajando para que la integración de un sistema comercial de registro de EEG saliese bien en las pruebas. En primer lugar, tuvieron que seleccionar qué dispositivos utilizar para que operasen incluso en condiciones extremas dentro de la cabina del caza. Los investigadores analizaron la ergonomía y compatibilidad del sistema con los cascos y equipamientos militares. Primero, estas pruebas se realizaron en los laboratorios de investigación de la UPM; después, en los simuladores del EF-18; y, por último, en la plataforma con un avión real.
El futuro del neurocasco militar
Según el comunicado oficial del Ejército español, el ensayo realizado es el primer paso para la creación del neurocasco del futuro, que brindará mayor seguridad a los pilotos. «Este hito forma parte de un ambicioso proyecto orientado al desarrollo de un neurocasco para pilotos, capaz de integrar tecnologías de neuromonitorización y, en el futuro, sistemas neuroadaptativos que faciliten una aviación más segura y eficiente -mencionan en la nota de prensa-. A lo largo de los próximos meses, está previsto continuar las pruebas en escenarios más exigentes, analizando las señales registradas y avanzando en nuevas experiencias de evaluación de carga cognitiva en vuelos reales».
En la nota de prensa, la institución ha especificado que mostrarán «todas estas capacidades, así como otros desarrollos tecnológicos en el campo de la neurotecnología y la inteligencia artificial», durante las próximas jornadas BACSI26. Estas se llevarán a cabo en la Maestranza y Base Aérea de Albacete, del 18 al 19 de marzo de 2026.
