Cada vez hay más usuarios que apuestan por dispositivos IoT (Internet de las Cosas) para sus casas. Y ya no solo está presente en las propias viviendas en cuestión, sino que también ha llegado a los coches de la mano de las balizas V16. Los expertos tienen claro cuál es el problema: es más fácil que se expongan nuestros datos.
La ciberseguridad ya no solo es importante para mantener a salvo tus cuentas de Netflix o del banco. Por mucho que te preocupes de tener contraseñas de seguridad muy sólidas, los dispositivos que usas te pueden jugar una mala pasada, puesto que pueden ser la puerta perfecta que queda abierta para los ciberdelincuentes.
El riesgo es tan real que ya hay casos en los que los ciberdelincuentes han llegado a usar la información de los dispositivos IoT para robar. Como este caso real que reporta el INCIBE. De ahí que sea cada vez más importante proteger de forma correcta una smart home.
Pueden servir para saber si la casa está vacía
El riesgo de que se den este tipo de casos que hemos comentado no se ha reducido con el paso del tiempo, sino que los expertos aseguran que se ha «multiplicado». Tanto es así que, por ejemplo, las brechas de seguridad que están derivadas del IoT superan en más de dos puntos la media de la Unión Europea. Según las cifras del estudio elaborado por Ontsi en 2025, el 6,6 % de los usuarios ha tenido en algún momento un problema relacionado con la seguridad o la privacidad en nuestro país.
¿Qué dispositivos pueden usar los ciberdelincuentes a su favor? Hervé Lambert, Global Consumer Operation Manager de Panda Security explica cuáles son:
- «El robot aspirador que se activa cada mañana, el frigorífico que sugiere la lista de la compra, el termostato que regula la temperatura. O las luces que se apagan cuando no detectan presencia son ejemplos de tecnologías que facilitan la vida cotidiana«.
Por el simple hecho de no estar bien configurados, pueden ser usados como la herramienta ideal para monitorizar la actividad de las casas conectadas. Esto implica que los ciberdelincuentes puedan descifrar los patrones de comportamiento y llegar así a conocer si hay alguien o no en la propia vivienda. «Un fallo en cualquiera de estos dispositivos no solo expone datos, sino que revela hábitos, rutinas y espacios privados«, comenta Lambert.
Ahora hay que sumar el riesgo de la baliza
Los expertos en seguridad ya no solo tienen en cuenta los dispositivos IoT que están en las Smart Home. Ahora también está presente dentro del ámbito de la movilidad con la llegada obligatoria de las balizas V16. Aunque la DGT asegura que los datos son anónimos, no hay que olvidar que existe un mapa que permite consultar la posición de las balizas que se activan en las carreteras españolas. Una situación que ha provocado la existencia de las grúas piratas.
Si un robot aspirador o una nevera inteligente puede servir para que los ciberdelincuentes descubran los patrones de comportamiento y saber si una casa está vacía, una baliza conectada puede aportar información sensible en cuanto a desplazamientos, horarios o localizaciones frecuentes.
Qué vulnerabilidades se repiten más
Los ataques a los dispositivos IoT en nuestro país que más se repiten van centrados en los dispositivos domésticos y de pequeñas empresas que están «mal configurados o sin actualizar«. Incluso, como comentan los expertos de seguridad de Panda Security, esta serie de aparatos pueden servir como puerta de entrada a redes internas para así añadir botnets que se dediquen a lanzar ataques DDoS (ataques masivos de denegación de servicio).
En sí, el riesgo no está en las técnicas avanzadas que puedan utilizar los ciberdelincuentes, más bien en las medidas básicas de seguridad que los usuarios no suelen seguir. Y es que la verdadera clave para evitar este tipo de riesgos es la prevención.
Por ello, estos son los puntos clave de seguridad que recomiendan los expertos:
- Segmentar de la red doméstica los dispositivos IoT
- Cambiar las contraseñas que suelen venir por defecto en los dispositivos por claves robustas y que sean únicas
- Mantener actualizado el firmware de los dispositivos, puesto que muchos fabricantes suelen lanzar parches para corregir vulnerabilidades
