Google siempre ofrece la opción de guardar tus contraseñas cuando las introduces en cualquier web. Muchos usuarios, por inercia, pulsan en «guardar» sin pensarlo mucho, y eso puede ser un gran error. Es verdad que es cómodo, rápido y evita el suplicio de tener que estar recordando cada contraseña.
Sin embargo, y el motivo de hacer este artículo, es que al permitir que Chrome guarde tus contraseñas, le estás dando mucho poder y todas las llaves de tu vida digital en uno de los entornos de internet que más atacan los ciberdelincuentes.
Aunque Google ha mejorado notablemente la seguridad de su navegador en los últimos años, el navegador no es del todo seguro. El principal problema está en la arquitectura de almacenamiento y en cómo opera el malware que se usa en nuestros días. Los navegadores web son la puerta de entrada a internet y, por tanto, la primera línea de fuego.
Cuando guardas tus claves en Chrome, o en Edge o Firefox, estas se almacenan en carpetas locales de tu ordenador o teléfono. Si bien están cifradas, existen familias enteras de virus troyanos, diseñados específicamente para localizar esos archivos, descifrarlos y enviarlos a un servidor remoto en cuestión de segundos, con el objetivo de robar toda tu información.
Separa el navegador de tus contraseñas
El principio de seguridad que se viola al usar Chrome como gestor de contraseñas es la falta de profundidad en el sistema de defensa. Si tu cuenta de Google es robada o si dejas tu sesión abierta en un ordenador compartido con más gente, quien acceda tiene vía libre a todo.
Por tanto, desde ADSLZone recomendamos utilizar un gestor de contraseñas externo. Estas herramientas funcionan de manera que la información se cifra en tu dispositivo antes de subir a la nube y solo tú, con tu clave maestra (que nunca se envía a los servidores de la empresa), puedes descifrarla. Por tanto, ni siquiera los creadores de la aplicación pueden ver tus datos. Además, al ser programas independientes del navegador, si Chrome es atacado, tus datos no serán robados.
Llavero de iCloud en iPhone
Si te mueves dentro del ecosistema de la manzana (iPhone, iPad, Mac), la solución más segura y que ya tienes instalada de forma nativa es el llavero de iCloud. Durante años fue una herramienta que trabajaba en segundo plano, pero Apple ha dado un golpe en la mesa convirtiéndolo en una función determinante.
Este llavero no solo almacena tus claves con un cifrado AES de 256 bits (estándar militar), sino que las sincroniza entre todos tus dispositivos. Su gran ventaja es que se integra con Face ID y Touch ID. Para que el sistema rellene una contraseña, exige que te identifiques biométricamente en ese preciso instante. Esto añade una capa de seguridad física que Chrome a menudo pasa por alto si el ordenador ya está desbloqueado.
Además, Apple mejoró este sistema con iOS 18 y macOS Sequoia, lanzados en 2024, agrupando allí también las claves Wi-Fi y los códigos de autenticación de doble factor (2FA), eliminando la necesidad de usar otras apps como Google Authenticator. También es el principal impulsor de las Passkeys, el futuro sin contraseñas basado en criptografía de clave pública.
Bitwarden y 1Password en Android
Si eres usuario de Android, Windows, o convives con ambos sistemas operativos, necesitas una herramienta que funcione en cualquier lugar. Aquí es donde brillan opciones como Bitwarden o 1Password.
Bitwarden se ha ganado el respeto de la comunidad porque es de código abierto. Esto significa que su código es público y auditable por cualquier experto en seguridad del mundo, garantizando que no brechas de seguridad. Además, ofrece una versión gratuita extremadamente generosa que permite almacenar contraseñas ilimitadas en dispositivos ilimitados.
Su funcionamiento en Android es impecable, integrándose con el teclado del sistema para autocompletar credenciales en aplicaciones y navegadores de forma segura. Al igual que el llavero de Apple, Bitwarden exige tu huella o reconocimiento facial cada vez que quieres acceder a una contraseña, asegurando que, incluso si te roban el móvil, los ladrones no puedan ver tus claves bancarias.
