La fiebre del oro por la inteligencia artificial se ha convertido en una vía de entrada clara para los ciberdelincuentes. Mientras millones de usuarios buscan herramientas para integrar ChatGPT, Gemini o Claude directamente en su flujo de trabajo diario, una red de estafadores ha aprovechado esta necesidad para desplegar una de las campañas de robo de datos con más afectados en los últimos meses.
Si recientemente has instalado algún asistente de IA en tu navegador Google Chrome, deberías revisar tu lista de extensiones ahora mismo, porque podrías ser una de las 300.000 víctimas que ya han entregado sus credenciales sin saberlo.
Según un informe técnico revelado por el medio especializado BleepingComputer, una investigación de la compañía de seguridad LayerX ha destapado una red masiva de 30 extensiones maliciosas que operan bajo una campaña denominada «AiFrame». Estas herramientas, que prometen resumir textos, traducir páginas o asistir en la redacción de correos mediante IA, son en realidad un sofisticado spyware diseñado para robar contraseñas y credenciales de todo tipo.
¿Qué extensiones son?
Los atacantes no utilizan nombres extraños, sino que imitan casi a la perfección a las herramientas oficiales o utilizan términos genéricos que puedan colarse con sentido en las búsquedas generales. Aunque Google ya ha eliminado la más popular de ellas, una supuesta «Gemini AI Sidebar» que acumuló 80.000 descargas, los investigadores advierten que muchas siguen vivas en la Chrome Web Store o instaladas en los navegadores de miles de personas.
Los expertos de LayerX y BleepingComputer han identificado varias de estas extensiones que aún retienen a decenas de miles de usuarios activos. Si tienes alguna de las siguientes instalada, elimínala inmediatamente:
- AI Sidebar (ID: gghdfkafnhfpaooiolhncejnlgglhkhe). Con más de 70.000 usuarios afectados.
- AI Assistant (ID: nlhpidbjmmffhoogcennoiopekbiglbp). 60.000 usuarios.
- ChatGPT Translate (ID: acaeafediijmccnjlokgcdiojiljfpbe). 30.000 usuarios.
- AI GPT (ID: kblengdlefjpjkekanpoidgoghdngdgl). Con 20.000 usuarios.
- ChatGPT (ID: llojfncgbabajmdglnkbhmiebiinohek). Más de 20.000 usuarios.
- Google Gemini (ID: fdlagfnfaheppaigholhoojabfaapnhb). Unos 10.000 usuarios.
Es importante también que revises el ID y lo compares con la que tienes instalada, para ver si es la misma.
También hay que destacar que, aunque los nombres pueden variar ligeramente o parecer genéricos, todas comparten la misma infraestructura. El objetivo es confundirse entre la multitud de herramientas legítimas para estar ancladas en tu barra de tareas el mayor tiempo posible.
Cómo obtienen tus datos
Lo que hace especialmente peligrosa esta campaña de robo de datos es su arquitectura técnica. A diferencia de un virus tradicional que ejecuta código malicioso en tu ordenador, estas extensiones no procesan la inteligencia artificial localmente. En su lugar, abren una ventana dentro de otra ventana, que carga contenido desde un servidor remoto controlado por los atacantes.
Esta técnica permite a los criminales cambiar el comportamiento de la extensión en cualquier momento sin necesidad de enviar una actualización a Google, esquivando así los filtros de seguridad de la Chrome Web Store. Es, en esencia, una puerta trasera abierta de par en par.
Una vez dentro, la extensión despliega todo su potencial. Utilizando librerías de lectura de código, la herramienta comienza a extraer el contenido de las webs que visitas. El objetivo principal es Gmail. Los investigadores han descubierto scripts específicos diseñados para ejecutarse ahí. Estas líneas de código son capaces de leer el texto visible de tus correos electrónicos, hilos de conversación completos e incluso acceder a los borradores que estás escribiendo antes de que los envíes.
Toda esta información sensible, que incluye datos bancarios, contraseñas o información confidencial e incluso laboral, se envía a los servidores de los atacantes. Por si el robo de texto fuera poco, el análisis forense de LayerX ha encontrado funciones que explotan la API de reconocimiento de voz del navegador, por lo que también activa el micrófono y envía transcripciones de lo que se habla en el entorno del usuario.
