Hay que tener cuidado con las extensiones de Google Chrome y Microsoft Edge. Aunque los navegadores web suelan vigilar estas herramientas para evitar que supongan un peligro para la ciberseguridad, a veces se cuelan algunas que vulneran nuestra privacidad. Unos investigadores descubrieron ocho que se lucraban con las conversaciones que los internautas tenían con la inteligencia artificial (IA).
Un reciente estudio de Koi, empresa especializada en seguridad informática, detectó ocho extensiones disponibles en las tiendas oficiales de extensiones de Google y Microsoft que recopilaban los chats de IA para venderlos con fines de marketing. Estas herramientas ya se han eliminado de Chrome Web Store y de Microsoft Edge Addons, pero contaban con más de 8 millones de instalaciones, por lo que supone un problema grave de privacidad.
Según el informe de los expertos en ciberseguridad, siete de las ocho extensiones disponían de la etiqueta «Destacada», lo que supuestamente marca que los navegadores las habían examinado y consideraban que cumplían sus estándares de calidad. Sin embargo, los investigadores analizaron el código de las extensiones gratuitas y descubrieron que espiaban las conversaciones con los principales chatbots inteligentes del mercado, como ChatGPT, Claude y Gemini, entre otros.
La lista de extensiones fraudulentas
Koi utilizó Wings, una herramienta propia que evalúa continuamente el código, el comportamiento, los cambios de propiedad y los canales de actualización para conocer el riesgo de cada app o extensión en tiempo real. Le pidieron a su motor inteligente que buscase extensiones de navegador web «capaces de leer y extraer conversaciones de plataformas de chat con IA». Su pronóstico es que hallarían algunas extensiones poco conocidas, sin apenas instalaciones, pero los resultados fueron más preocupantes.
La más descargada era Urban VPN Proxy, una extensión que prometía privacidad y seguridad. Tenía la etiqueta de «Destacado», una valoración de 4,7 estrellas en 58.000 reseñas y más de 6 millones de usuarios que la habían instalado. Pero no estaba sola, en total detectaron ocho extensiones y juntas acumulaban un total de 8 millones de instalaciones:
- En Chrome Web Store:
- Urban Proxy VPN: 6.000.000 de usuarios
- Proxy 1ClickVPN: 600.000 usuarios
- Urban Browser Guard: 40.000 usuarios
- Urban Ad Blocker: 10.000 usuarios
- En Microsoft Edge Addons:
- Urban VPN Proxy: 1.323.622 usuarios
- 1ClickVPN Proxy: 36.459 usuarios
- Urban Browser Guard: 12.624 usuarios
- Urban Ad Blocker: 6.476 usuarios
¿Cómo actuaban?
Koi explica que las extensiones eran capaces de «leer» las conversaciones de hasta diez plataformas de inteligencia artificial. Estas eran ChatGPT, Claude, Gemini, Microsoft Copilot, Perplexity, DeepSeek, Grok (xAI) y Meta AI. Para cada modelo inteligente, la extensión contaba con un script ejecutor que se encargaba de interceptar y capturar los chats con la IA. Los datos recopilados se comprimían y enviaban a los servidores de la extensión para obtener beneficios de ellos.
La extensión Urban VPN es que más han criticado los investigadores de Koi, puesto que promocionaba una supuesta «protección con IA». En teoría, esta función protegía la navegación web contra intentos de phishing, malware o anuncios intrusivos. Pero, al analizar el código, la investigación sacó a relucir los trapos sucios de la extensión: compartían la información que escribíamos en ChatGPT y otras plataformas similares.
La política de uso de Chrome Web Store prohíbe explícitamente la transferencia o venta de datos de usuarios a terceros. Al tener el sello de «Destacado» en la tienda online del navegador web, los usuarios creían que estaban descargando una extensión segura, que había pasado por un control manual por parte de la compañía. Sin embargo, los resultados de Koi demuestran que no investigaron lo suficiente y que se les había colado una herramienta fraudulenta.
Aunque Google Chrome y Microsoft Edge hayan borrado las extensiones de sus tiendas para sus navegadores, los usuarios que ya las tuviesen instaladas siguen en riesgo. Si tienes alguna de las extensiones mencionadas descargadas, desinstálalas inmediatamente para que dejen de acceder a tus conversaciones con la IA. Sin embargo, Koi detalla que los chats que tuvieses con Gemini y otros modelos de lenguaje grande (LLM) desde julio de 2025 hasta ahora ya se habrán recopilado y compartido con terceros.
