El pasado mes de marzo, Telefónica pedía a Europa menos regulación para favorecer las fusiones en el mercado de las telecomunicaciones y, de este modo, poder competir con mercados como el de EEUU o el de China. Ahora, Orange ha solicitado lo propio a través de su CEO, Christel Heidemann.
El mercado de las telecomunicaciones ha vivido durante los últimos meses una gran cantidad de acontecimientos que le han servido para cambiar por completo la disposición del tablero del juego. La fusión de Orange con MásMóvil, que llevó a la creación del primer operador por número de clientes, MasOrange, y la compra de Vodafone por parte de Zegona, han sido dos de los movimientos más destacados, pero hay más.
Durante los últimos meses, el número de rumores sobre un potencial movimiento de Telefónica para hacerse con Vodafone o, incluso, Digi, no han dejado de crecer. En el pasado, Marc Murtra ya insistió en que Europa necesitaba una mayor flexibilidad para favorecer las fusiones y que el continente pudiese mirar de tú a tú a mercados como el de EEUU o el de China. Ahora, ha sido Orange a través de su CEO, Christel Heidemann, la que se ha alineado con la teleco española para impulsar el crecimiento del continente, como regoe hoy Cinco Días (El País).
El problema de la fragmentación del mercado
Para Heidemann, el mercado europeo vive una realidad en la que la excesiva fragmentación que existe en el sector impide que las compañías puedan realizar las inversiones necesarias para aumentar su posicionamiento en el mercado y mejorar la competitividad del sector. La política europea de exigir a los países cuatro operadores fuertes contrasta con la que vemos en los dos mercados mencionados anteriormente, formados por tres grandes nombres. Lo que permite mejorar la rentabilidad de las inversiones y consolidar operadores mucho más potentes.
La directiva afirma en una entrevista en el canal Euronews que pese a que los grandes nombres del sector siguen creciendo, la rentabilidad está bajo mínimos por la saturación del mercado. Los costes de las infraestructuras siguen creciendo, mientras que los ingresos que reciben por este incremento de las inversiones son los mismos. Un discurso que ya lleva tiempo realizando Telefónica y que, ahora, recibe el apoyo de uno de sus grandes competidores. De hecho, el Gobierno también apoyó a Murtra el pasado mes de octubre, solicitando más flexibilidad.
Europa tiene un problema con sus operadores
Si Europa quiere ser cada vez más competitiva en materia de telecomunicaciones, es necesario que la regulación avance hacia un marco legal mucho más flexible hacia las fusiones y que se deje la fragmentación existente en el mercado actual.
Mientras que en Estados Unidos los grandes operadores gestionan una media de 100 millones de clientes cada uno, en Europa un únicao operador “tiene cinco millones de clientes”, según Heidemann, lo que impide que sea muy complejo afrontar grandes inversiones.
El futuro de las telecomunicaciones pasa por la consolidación del sector
No es habitual ver a los grandes nombres de un sector tan importante para Europa como es el de las telecomunicaciones estar de acuerdo a la hora de definir el camino que permita alcanzar el futuro del sector.
De momento, desde Europa no se han pronunciado al respecto y todo continúa en la misma línea a la que acostumbra habitualmente, exigiendo a las compañías que compitan entre ellas para sumar más ingresos y clientes, mientras los pequeños operadores continúan con ofertas agresivas para robar líneas a los grandes grupos.
