Huawei sigue captando los focos de atención de Bruselas y de Washington. La Comisión Europea baraja la posibilidad de prohibir de manera completa los equipos chinos en nuestras redes, lo que tendría un coste millonario en las cuentas de las grandes telecos.
La Comisión Europea lleva años recomendando a las operadoras que confíen cada vez menos en los equipos de Huawei. Un escenario que ha hecho que países como España se hayan tenido que enfrentar a diferentes polémicas tanto con Bruselas como por parte de Washington. Sin embargo, hasta ahora no era más que una recomendación. Algo que podría cambiar dentro de muy poco.
Ahora, dicho organismo está valorando prohibir de forma definitiva estos equipos. Y, además, extender el veto a las redes fijas, que se sumarían a las redes móviles 5G. Una decisión que, de confirmarse, tendría un impacto millonario en las arcas de las principales telecos, dada la presencia que tienen los dispositivos de este origen en su infraestructura.
Un impacto de 4.000 millones de euros
En el caso de que Bruselas decida convertir en definitiva esta decisión, el coste de sustitución de los equipos tendría un impacto cercano a los 4.000 millones de euros, según recoge Expansión en un artículo publicado hace unos pocos minutos. El coste se distribuiría de la siguiente forma:
- Telefónica tendría que asumir un coste cercano a los 1.000 millones de euros, según la misma fuente. La teleco española tiene en su infraestructura de redes móviles una amplia presencia de equipos de Huawei.
- Vodafone sería otra de las más impactadas por esta decisión, puesto que mantiene una infraestructura cuyo 70% está compuesta por dispositivos de la marca asiática.
- MasOrange, por su parte, lleva tiempo trabajando en una reducción de los equipos de Huawei. Se estima que estos equipos apenas tendrán un peso del 39% de la red 5G en el año 2027. Pese a que es la que sale menos perjudicada de las tres grandes, va a tener que afrontar un importante coste.
Los operadores más pequeños
La decisión no solo va a impactar en las cuentas de las grandes compañías. Cuanto menor volumen de negocio tienen los operadores, mayor presencia tienen los fabricantes chinos. Por lo que las consecuencias también serían bastante importantes para ellos.
Por lo tanto, los operadores locales o empresas especializadas en el sector low cost, como es el caso de Digi, también deberán revisar el peso de los equipos chinos en su instalación. Un escenario que podría derivar en un incremento del precio de las tarifas que ofrecen actualmente para poder amortiguar el impacto económico.
La Unión Europea ha avanzado a un ritmo desigual
La Comisión Europea emitió en el pasado una recomendación para que todos los países comenzaran una transición de los equipos chinos hacia fabricantes de mayor confianza. Sin embargo, era responsabilidad de los países guiar este cambio, lo que ha provocado que la situación sea desigual en función de cada región.
Mientras que países como Suecia, Portugal o Reino Unido prohibieron completamente el uso de estos equipos en las redes 5G, el Gobierno de España no actuó en la misma dirección y únicamente aprobó una ley de ciberseguridad 5G, que no ha servido para mitigar la presencia de fabricantes como Huawei.
Ahora, queda por ver cuál será la decisión de Bruselas y el plazo máximo que dará a los países para que realicen la sustitución completa. En función de este tiempo, las compañías se podrán enfrentar a situaciones más o menos exigentes a la hora de garantizar el reemplazo completo.
