Las hipotecas se han convertido en una alternativa cada vez más popular frente al incremento de los precios del alquiler. Sin embargo, los autónomos no lo tienen tan fácil para acceder a este tipo de préstamos y es necesario tener en cuenta una serie de condiciones que pueden afectar a la concesión.
El mercado hipotecario está viviendo uno de sus picos de forma de los últimos años. El incremento de los precios de la vivienda ha provocado que encontrar un alquiler asequible se haya convertido en poco menos que una misión imposible. Y esto ha disparado el número de peticiones por parte de aquellos que tienen posibilidades económicas de adelantar sus planes y comenzar a explorar el mercado inmobiliario con el objetivo de poder comprar una casa.
En el caso de los autónomos o de los empresarios, sin embargo, el acceso es más complejo, puesto que los requisitos que deben cumplir son más estrictos que los de un asalariado. La razón es que la falta de ingresos estables en el tiempo puede provocar que, para la entidad bancaria en cuestión, el riesgo de la concesión del préstamo sea mayor. Montse Cespedosa, experta hipotecaria, ha compartido en su cuenta oficial de Instagram una serie de consejos en los que aborda esta cuestión.
Los ingresos netos, por encima de la facturación
Uno de los errores más habituales consiste en presentar al banco la facturación de tu negocio, pero no los ingresos netos. A las entidades no les importa cuánto volumen de negocio tiene tu empresa, sino la cantidad neta que recibes mes a mes. En el caso de que sea poco de acuerdo a los baremos que tienen para cada transacción, no te permitirán acceder a dicho crédito, incluso si tu empresa tiene una buena facturación anual.
Además, tampoco sirve la estrategia de aumentar nuestra nómina durante tres meses para poder ofrecer un histórico de ingresos por encima de lo habitual. Las entidades bancarias van a pedir más información y se darán cuenta de que ha habido un aumento de los ingresos de forma injustificada que, además, se ha producido muy recientemente, por lo que no va a tener impacto en la decisión final.
En el caso de que la empresa se encuentre en pérdidas en este momento, incluso si aportas una gran parte de la hipoteca por adelantado, no podrás acceder al crédito. Deberás pedir la hipoteca una vez se resuelva la situación pertinente.
Por último, ten en cuenta que los dividendos que recibas por parte de tu empresa no tienen un impacto significativo en el resultado de la concesión. La razón es que no son recurrentes y no entran dentro del salario mensual, por lo que el banco no puede tenerlos en cuenta para el cálculo de los ingresos anuales.
Qué busca la banca
Lo primero que debemos tener en cuenta es que las entidades bancarias buscan estabilidad laboral y que la persona que está solicitando el préstamo hipotecario lleve años como autónomo.
Además, también es importante que los beneficios netos de la empresa o de nuestra actividad sean recurrentes y estables. Lo suficiente como para poder pagar la cuota de la hipoteca sin que exista ningún riesgo de liquidez.
Si conseguimos reunir las dos condiciones previas, tendremos más posibilidades de poder acudir a nuestro banco de confianza y que la entidad pueda valorar de forma positiva nuestra petición. Además, también es recomendable que consultes con varias entidades para conocer cuáles te ofrecen mejores condiciones a la hora de realizar la solicitud pertinente.
