La empresa que lidera Sergio Oslé desde el pasado 2 de enero confirmó que había puesto “en revisión” todos los negocios en los que la compañía participaba, dada la debilidad que presentaban sus cuentas. Ahora, hemos conocido que la firma ya busca salir de Estados Unidos de forma desesperada con el objetivo de frenar la sangría económica que le podría llevar a una inminente desaparición.
Que Mediapro está sumida en uno de los peores momentos de su historia no es ningún secreto para nadie del sector. La compañía se encuentra inmersa en un proceso de cambio que busca, en primer lugar, frenar la sangría que está lastrando sus cuentas financieras y, a posteriori, encontrar el milagro que le permita volver a la senda de la rentabilidad. Un objetivo que no parece fácil, como te contamos el pasado mes de enero, cuando el grupo audiovisual vivía un nuevo capítulo que la dejaba contra las cuerdas.
La compañía reestructuró recientemente su plantilla, nombrando a Carlos Núñez, procedente de Prisa Media, como CEO, y a Sergio Oslé como presidente, en sustitución de Tatxo Benet el pasado mes de octubre. Desde entonces, no han dejado de surgir problemas, como la desaparición del canal de fútbol gratuito para los usuarios de Orange TV y de las Smart TV de Samsung. Ahora, hemos conocido que la firma busca desesperadamente ingresos y una de las opciones que baraja es deshacerse de sus negocios en Estados Unidos.
Un mercado clave que Mediapro nunca supo aprovechar
Mediapro fijó en Estados Unidos un mercado estratégico que le iba a permitir cambiar el rumbo de la compañía y asentar su expansión internacional. Sin embargo, esta ambiciosa estrategia nunca le funcionó y ahora busca deshacerse del modelo de negocio que intentó diseñar sin éxito, según adelanta elEconomista.
La fuente mencionada explica que el grupo ya está en conversaciones con diferentes fondos y grupos industriales para deshacerse de las oficinas y de los platós que tiene en propiedad en el país. Conviene recordar que una de sus oficinas la abrió recientemente, en el año 2024, en Los Ángeles. La compañía decidió aterrizar en dicho país y dedicar una importante parte de sus presupuestos, sin antes haber cerrado ningún acuerdo comercial con el que poder, al menos, rentabilizar mínimamente la operación. Lo que le ha llevado a acumular pérdidas y tener un papel insignificante en el mercado internacional.
El difícil retorno de la inversión y la agresiva estructura de costes que tiene que asumir el grupo para poder continuar con sus operaciones parece que han sido los dos motivos que han llevado a la actual directiva a abandonar el sueño americano antes de tiempo. Una decisión que le ha llevado a demostrar, de nuevo, su escasa planificación económica.
Un ERE en marcha
Estados Unidos no es el único problema de Mediapro. De hecho, recientemente ya vendió un edificio en Getafe, en Madrid, para poder obtener liquidez inmediata y continuar operando. A estas acciones se le une el ERE puesto en marcha recientemente para despedir a un total de 250 trabajadores, lo que supone un 22% de su plantilla en nuestro país. Una decisión que no ha sido bien recibida en el seno de la compañía y que provocó que hace dos días sus trabajadores decidieran cortar la Diagonal de Barcelona con el objetivo de protestar ante tal desorganización.
Parece que Mediapro no ha logrado adaptarse a un mercado tan cambiante, en el que plataformas como DAZN o la propia Amazon, cada vez más interesada en el contenido deportivo, le ha robado todo el protagonismo. Mientras la empresa sigue afirmando que espera ser rentable a partir de la segunda mitad del año, lo que parece más probable es que sigamos leyendo noticias como esta, con la compañía buscando desesperadamente ingresos para poder sobrevivir.
