Los cajeros automáticos son esenciales en las oficinas bancarias, ya que nos permiten depositar y retirar dinero en efectivo de nuestras cuentas, realizar transacciones y pagar recibos de la luz, gas o agua fácilmente. Según el último informe del Banco de España «Estadísticas sobre pagos», en el primer semestre de 2024, había 37.473 máquinas ATM en nuestro país. Aunque sean un método fiable de gestionar nuestros ahorros, un delincuente puede trucarlos o engañarte para robarte. Así que, si los usas, debes hacerlo con cuidado.
Las técnicas que utilizan los criminales con tal de robar dinero son muy diversas y algunas no requieren de grandes conocimientos. En ADSLZone, os hemos hablado en múltiples ocasiones de ciberestafas de phishing, en las que los delincuentes suplantan una identidad online para engañar a los usuarios; y del skimming, que consiste en robar la información de tarjetas de crédito o débito para clonarlas. A veces, les basta con distraer a las víctimas para vaciar las cuentas, sin necesidad de trampas muy rebuscadas, como está ocurriendo con la estafa del billete.
El modus operandi de la conocida «estafa del billete» es muy sencilla. Los delincuentes solo tienen que colocar un billete en algún lugar visible y esperar a que alguien entre a hacer alguna gestión en el cajero automático y pique. Normalmente, estará en el suelo o en algún lugar que obligue al usuario a retirar la vista de la ATM. De esta manera, el criminal aprovecha el despiste para robar la tarjeta.
¿Cómo evitar la estafa del billete?
Cuando estés haciendo una gestión desde un cajero automático, nunca debes bajar la guardia. Lo mejor es mantener la vista fija en la máquina, sobre todo si ya has metido la tarjeta y tu código PIN. Si ves un billete, ignóralo o asegúrate de quitar la tarjeta antes de ir a recogerlo. Aunque pueda resultar muy atractiva la idea de tener 50 euros más, el dinero que podrías perder con una simple distracción podría ser mucho más.
Cajeros automáticos en el interior y con pestillo
Además, los expertos siempre recomiendan utilizar los cajeros ubicados en el interior de los bancos y no los que están en la calle. Generalmente, al entrar, suele haber la opción de cerrar con pestillo, aunque las oficinas no estén abiertas en ese momento. Es aconsejable encerrarse mientras realizas la operación, para que nadie más entre mientras estás «moviendo» el dinero de tu tarjeta. En el caso de que no te quede más remedio que hacer la gestión en la calle, asegúrate de que la ATM esté en un lugar concurrido.
Oculta tu clave del banco
También recomiendan que pongas la mano sobre los botones de la máquina, para impedir que un delincuente pueda verte escribir el número PIN en caso de haber colocado una cámara en el habitáculo del banco. Una vez introduzcas la clave de tu tarjeta, borra el rastro de tus huellas, para que no haya forma de comprobar qué números has marcado.
No aceptes ayuda de desconocidos
Hay personas que no están tan acostumbradas a utilizar ATM y suelen pedir ayuda a otros viandantes, fiándose de la actitud solidaria de algunos. No obstante, cuando hay dinero en juego, lo mejor es no aceptar ayuda de desconocidos. Si no terminas de entender bien el funcionamiento de los cajeros automáticos, ve con algún familiar que pueda enseñarte o espera a que sea por la mañana y que un trabajador de la entidad bancaria pueda salir a ayudarte.
Nunca aceptes ayuda de personas que no conozcas. Aunque parezca que actúan de manera desinteresada, podrían intentar ver cuál es tu PIN y aprovechar que te distraes (por la estafa del billete, por ejemplo) para robarte la tarjeta de débito o crédito.
