El pasado 31 de octubre, Orange acordaba comprar el 50% restante de MasOrange y quedarse con el control total de la compañía. Un movimiento que podría tener un impacto inesperado en el sector teleco nacional, gracias a los beneficios que produciría la operación a los inversores minoristas.
Octubre cerraba con una importante noticia en el sector teleco: Orange daba el paso definitivo y se hacía con el control total de MasOrange tras adquirir el 50% restante. Una transacción valorada en 4.250 millones de euros y que abre la puerta a que irrumpa un nuevo actor en el sector.
Del 50% que compró Orange, el 41% estaba en manos de grandes fondos de inversión, como KKR, Cinven y Providence. Mientras que el 9% restante todavía estaba controlado por un conjunto de inversores minoristas que habían comenzado en la etapa de MásMóvil, liderados por Meinrad Spenger. La inyección de liquidez que va a caer en manos de estos minoristas abre la puerta a una potencial reinversión en el sector en forma de una nueva compañía que compita con las cuatro grandes: Vodafone, Movistar, Orange y Digi.
Más de 700 millones de euros de liquidez
Los inversores minoristas recibirán una cifra cercana a los 765 millones de euros cuando la operación se haga efectiva. Y, según informan desde The Objective, el bloque estaría valorando la opción de reinvertir esta cantidad en replicar el modelo de negocio de MásMóvil, que ha sido el vehículo inicial que le ha dado acceso a esta millonaria inyección de liquidez.
Uno de estos minoristas es Josep María Echarri, una de las figuras más importantes de MásMóvil. En junio, Echarri cerraba la compra de Avatel por una cantidad que rondaría los 250 millones de euros. Y esta podría ser la compañía sobre la que se intentaría replicar el éxito del modelo MásMóvil, renovando una marca que permita al grupo inversor consolidarse como una alternativa sólida a las grandes compañías.
La compleja competitividad de las operadoras locales
Continuando con la misma fuente, se estima que las telecos locales tienen 19,7 millones de hogares pasados con fibra óptica. De ellos, tres millones son de Avatel. De confirmarse las intenciones del grupo, una de las estrategias podría pasar por adquirir operadores locales en dificultades y aumentar su volumen de negocio de forma progresiva.
El pasado 28 de octubre, conocíamos como cientos de operadores locales habían presentado una queja formal a Competencia para que se examinara la actividad de Digi, al considerar que estaba vendiendo por debajo del precio de coste. Una estrategia que habría añadido un extra de complejidad a la supervivencia de los pequeños operadores.
Esta situación podría ser aprovechada por parte de los inversores minoritarios de MasOrange para crear una red de sinergias en el mercado de la fibra.
| Operador/Grupo | Hogares Cubiertos (aprox.) | Cuota de Mercado | Fuente |
|---|---|---|---|
| Operadoras Alternativas (Total) | 19.7 millones | 32% | CNMC |
| Digi | 5.2 millones | 8.4% | Informe Anual Digi |
| Avatel (dentro de Alternativas) | 3 millones | 4.9% | Estados Financieros Avatel |
| Telefónica, Orange, Vodafone | ~42 millones (agregado) | 68% | CNMC |
Las fusiones de los grandes operadores
Con independencia de que se opte por aprovechar la infraestructura de alguna de las pequeñas operadoras que existen en el mercado, o se cree una nueva compañía desde cero, el objetivo es el de apostar por una estrategia local que, de forma progresiva, pueda llevar a la compañía a ser un actor relevante en el plano nacional.
Para ello, una de las claves será la consolidación del sector teleco. Los inversores cuentan con que uno de los cuatro grandes operadores terminará por ser absorbido por algún gran nombre. Los dos principales candidatos son Vodafone y Digi, con Telefónica como comprador.
De momento, todo son rumores. Queda por ver qué movimientos realizarán los pequeños inversores una vez reciban la liquidez cuando se cierre la operación y puedan acometer los planes que tienen diseñados.
Con esta noticia, el sector de las telecomunicaciones en España podría volver a ser protagonista de cambios. Si bien entidades como Telefónica apuestan por reducir la cantidad de operadoras, es cierto que, en el mercado español y el europeo en general, es bastante habitual que haya un gran volumen de OMV. Por ello, no sería una sorpresa si acaba naciendo otra operadora.
