La compra de Vodafone España por Telefónica se ha topado con su primer gran obstáculo antes incluso de que ninguna de las dos compañías publique ninguna noticia oficial al respecto: el banco de inversión Berenberg considera «improbable» la operación y avanza que Bruselas la tumbaría por concentración excesiva. Te contamos qué dice el informe y cómo Digi se podría beneficiar.
El sector de las telecomunicaciones lleva semanas valorando el posible interés de Telefónica por hacerse con Vodafone España. Una operación que le permitiría pasar a controlar la mayor base de clientes del país. Las conversaciones existían y algunos apuntaban incluso a un cierre de la operación para el primer trimestre de 2027, pero el informe que acaba de publicar el banco alemán Berenberg sobre las telecos europeas, recogido por Merca2, viene a decir justo lo contrario: según ese análisis, la operación tiene muy difícil salir adelante.
Las cifras que complican la operación
El equipo de análisis de dicho banco, Nick Lyall, Paul Sidney y Shekhan Ali, parte de una aritmética sencilla. Sumando los abonados de Movistar y Vodafone España en móvil y banda ancha, la compañía resultante agruparía en torno al 46-47% del mercado minorista. Y a esa concentración se añade otro problema: Digi, el operador que tendría que asumir los compromisos de competencia y que controla entre el 12 y el 15% de esos abonados, quedaría marginado frente a un gigante con casi la mitad del mercado.
Para los analistas, esa combinación “resultaría inaceptable sin la adopción de medidas correctivas amplias y potencialmente prohibitivas”. En la práctica, la operación solo tendría opciones si Telefónica aceptase medidas correctivas amplias a favor del operador rumano, unas condiciones que los analistas califican de potencialmente prohibitivas. Al menos, con los datos que tiene el banco alemán, que no tienen por qué coincidir con los que manejan las propias compañías, las únicas conocedoras de la viabilidad de la operación.
Recordamos que en la fusión entre MásMóvil y Orange, Bruselas obligó a vender espectro a Digi y a facilitar acuerdos de itinerancia para dejar mercado a la competencia. Berenberg razona que pedirle al regulador otra operación de esta magnitud, apenas dos años después y con una cuota todavía mayor, no sería viable.
¿Se producirá la compra?
Como ya hemos indicado en este artículo, todo lo que hay hasta el momento son rumores y ninguna parte ha confirmado nada en esta dirección. Por lo que, de momento, no podemos predecir el escenario que podría llegar en el futuro.
En el caso de que dicha operación se produzca finalmente, lo que parece claro es que los organismos reguladores entrarían a analizar la compra al detalle con el objetivo de evitar que el resto de las compañías se queden sin posibilidad de competir en el mercado, puesto que la firma resultante tendría más clientes que ninguna otra.
En el caso de que todo se lleve a cabo, Digi podría verse beneficiada por los conocidos como remedies, que son concesiones que las compañías participantes tienen que realizar con el objetivo de reducir su papel protagonista en el mercado. Sin embargo, el problema es que en el momento actual Digi tiene ya mucho más peso del que tenía cuando se produjo la fusión entre MásMóvil y Orange que dio lugar a MasOrange.
