Uno de los últimos grandes rumores del mercado telco en España es la posible compra de Vodafone por parte de Telefónica. Este supuesto interés comenzó el pasado año, y meses más tarde, Marc Murtra -Presidente de Telefónica-, abrió la puerta a ampliar capital o a futuras fusiones que sean realmente relevantes para el sector. Pero, ¿qué interés tiene la operadora española en Vodafone?
El escenario que plantea esta compra sería un movimiento importante para el mercado actual. Especialmente porque Telefónica no ocupa la primera posición si se tienen en cuenta las estadísticas de la CNMC en cuanto a clientes.
La realidad detrás de esta operación daría como resultado un gran cambio para la situación actual, ya que la teleco que está dominando en estos momentos en número de líneas es MasOrange (las líneas móviles y de banda ancha fija en conjunto).
Un escenario de cambio para Telefónica
La posición en el sector de las telecomunicaciones es importante. Y este posible interés de Telefónica por la operadora de Zegona sería, ni más ni menos, que para colocarse en cabeza en nuestro país. Incluso, el papel de esta compra también sería un punto clave para su consolidación en Europa.
El proyecto de compra ya se negó por parte de Vodafone España y Telefónica –que ahora vuelve a confirmar el medio Vozpópuli-. Pero, de hacerse realidad, supondría la creación de una teleco gigante que sería dominante en el sector nacional. Concretamente, contaría con más del 45 % del mercado actual. De ser así, habría una mayor igualdad entre el operador español y MasOrange, en cuanto a número de clientes se refiere. Por lo que, detrás de esta compra, el gran interés sería volver a ser el número 1 en España.
No solo importan los clientes
Dejando a un lado el número de clientes en total, la mejora de esta operación se vería reflejada en los ingresos que podrá conseguir en el futuro –a falta del último trimestre, 12.700 millones de euros para Telefónica y 4.500 millones para Vodafone-.
Si se tiene en cuenta que Movistar está dentro del mercado premium por sus tarifas móviles, de fibra y combinados (fibra, móvil y TV), al sumarle la oferta variada de Vodafone llegaría a generar más. Por lo que también estaría en una posición por encima de la que se encuentra en la actualidad.
Además, el cierre de esta operación daría como resultado unas sinergias que se estiman en aproximadamente unos 600 millones de euros al año.
Ya son aliados, pero a distancia
La relación entre ambas compañías telefónicas no es mala. No hay que irse muy atrás en el tiempo para ver cómo sellaron el acuerdo para crear una empresa conjunta de fibra «FiberCo» en nuestro país a finales de 2024 y en 2025 ya la presentaron bajo el nombre de FiberPass -cubre aproximadamente 3,6 millones de unidades inmobiliarias-. Eso sí, la teleco de Murtra mantiene el mayor control de la empresa conjunta de fibra. Pero, aun así, es un paso más que deja ver la viabilidad de esta posible megaoperación.
¿Cuál es el valor Vodafone España?
El interés de ahora también puede tener relación con el valor que tiene en la actualidad Vodafone. Hace apenas unos días, Zegona canceló la deuda tras desembolsar 1.400 millones de euros con el objetivo de hacerse con el control de la filial española. Por lo que la operación en sí culmina con un valor de 5.000 millones de euros. La situación de ahora no es la de antes, en gran parte a la estrategia que está aplicando Zegona y con la que ya hay brotes verdes. Esto podría hacer que el precio esté más disparado, por lo que podría jugar en contra de esta operación.
Bruselas, el gran escollo
El presidente de Telefónica ya lo ha mencionado en más de una ocasión: quiere una mayor flexibilidad por parte de Bruselas para las fusiones entre telcos. Tanto es así que, a principios del pasado mes de diciembre, se reunió con Teresa Ribera para pedir una mayor facilidad para este tipo de operaciones.
Es el regulador europeo el que tendrá la última palabra, ya que se trata de un caso en el que las empresas que se quieren fusionar tienen una facturación conjunta que supera los 5.000 millones a nivel mundial y más de 250 millones dentro de la UE. Y aunque exista la excepción que se conoce como «regla de los dos tercios«, para que la CNMC pueda quedarse con el expediente de la operación, en el caso de Telefónica-Vodafone no aplicaría. Más que nada porque la diversificación de sus ingresos rompe esta regla. Por lo que Bruselas se convierte en una de las grandes barreras contra el supuesto interés que tiene Telefónica de hacerse con Vodafone.
