Los Reyes Magos se han portado bien y han dejado un flamante smartphone de última generación bajo el árbol. La alegría es inmensa, pero hay que ir pensando qué hacer con el móvil que teníamos hasta ahora. Lo más lógico sería amortizar la compra del nuevo terminal vendiendo el antiguo en Wallapop, Vinted o Back Market pero, ¿qué hay que hacer para enviarlo totalmente limpio?
Limpiarlo y entrar en Ajustes para después restaurarlo a los valores de fábrica es un paso que debes hacer, pero no es el único. Ese borrado podría no ser suficiente si lo que quieres es no dejar rastro alguno en el móvil.
Vivimos con la falsa creencia de que cuando borramos un archivo o formateamos un dispositivo, la información desaparece por completo, pero la tecnología es muy compleja y la realidad es otra. En muchos casos, lo que hace el sistema operativo al restaurar de fábrica no es destruir la información, sino simplemente borrar el índice, pero los archivos siguen ahí en cierta manera.
Esto significa que, si vendes tu móvil a una persona con los conocimientos adecuados o, simplemente, con un software de recuperación de datos gratuito descargado de internet, podría llegar a rescatar fotografías, correos electrónicos o el acceso a los bancarios que creías haber eliminado definitivamente. Para evitar que tu privacidad esté en juego, hay un protocolo de limpieza que va más allá de la restauración del terminal.
Debes cifrar los archivos antes de borrarlos
El consejo de oro que no suelen mencionar los manuales básicos, y que recomiendan organismos como el INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) o empresas de seguridad como Avast, es el cifrado de datos. Y tiene toda la lógica del mundo, ya que si no puedes garantizar que los datos se borren del todo, asegúrate de que, si alguien los recupera, sean ilegibles. Aquí hay una distinción importante entre dispositivos modernos y antiguos:
- En Android: Los móviles más modernos suelen venir cifrados por defecto, pero si vas a vender un modelo más antiguo (de antes de 2015), es posible que no lo esté. Antes de restaurarlo, debes ir a Ajustes > Seguridad > Cifrar teléfono. Este proceso puede tardar una hora y requiere tener la batería cargada, pero es clave. Al hacerlo, conviertes tu información en un galimatías de códigos que necesita una clave para leerse. Si luego lo restauras de fábrica, aunque alguien recupere los datos, solo encontrará datos que no podrá descifrar sin la clave que precisamente acabas de eliminar.
- En iPhone (iOS): Apple juega con ventaja aquí, ya que su hardware cifra los datos por defecto desde hace años. Cuando borras un iPhone, el sistema elimina la llave de cifrado, haciendo que los datos restantes sean inaccesibles al instante.
El truco para los que quieren asegurarse
Si manejas información sensible (datos de empresa, contraseñas bancarias críticas o fotos muy personales) y quieres estar seguro al 100% de que ni el mejor hacker podría recuperar nada, existe un método manual infalible conocido como sobrescritura de espacio libre.
Este método consiste en escribir datos encima de los archivos que ya estaban guardados para que estos no se puedan leer. Para hacer esto en tu móvil sin herramientas complejas, puedes seguir este proceso casero tras el primer reseteo:
- Restaura el móvil de fábrica.
- Enciéndelo de nuevo sin meter tu cuenta de Google/Apple (omite todos los pasos de configuración).
- Abre la cámara de vídeo y ponlo a grabar hacia una pared o el techo (imágenes sin valor) en máxima calidad.
- Deja que grabe hasta que la memoria se llene por completo.
- Vuelve a restaurar de fábrica.
Con esto, habrás obligado a la memoria del teléfono a sobrescribir los sectores físicos donde estaban tus fotos antiguas con un vídeo irrelevante de una pared blanca. Si lo intenta recuperar, solo verá un vídeo bastante frustrante.
