La compañía Ericsson acaba de anunciar a su plantilla de trabajadores en España su decisión de convocar a los sindicatos para llevar a cabo un despido colectivo. Una carta dirigida a los propios empleados integra esta información que ha sorprendido a los principales medios del sector y a la que ha podido acceder Europa Press. Te contamos todos los entresijos de esta nueva operación.
Por el momento, no se han especificado los motivos por los que se va a realizar este ajuste de plantilla. Actualmente, la multinacional aglutina más de 2.200 empleados en el país y es una cifra que ha estado manteniendo hasta 2025, donde igualmente se anunció una reestructuración. En esta ocasión, desde Europa Press han adelantado que esta misma mañana se verá de nuevo afectada una gran parte de las contrataciones.
Lo cierto es que las próximas horas van a ser decisivas para saber realmente cuál es la proporción de trabajadores que tendrá que abandonar su puesto de trabajo o que verá reducida su jornada. Por lo pronto, Ericsson se reunirá con los sindicatos en una mesa negociadora para pactar de la mejor manera posible este procedimiento y que ambas partes logren salir beneficiadas.
Un despido para la mejora de la eficiencia
En el comunicado al que ha podido tener acceso Europa Press, se esgrime un claro intento de ERE (Expediente de Regulación de Empleo) y su contenido reza lo siguiente:
«Después de un análisis exhaustivo de la situación actual de la compañía, para asegurar nuestra competitividad en el complejo entorno actual en el que operamos y mejorar nuestra eficiencia, hemos tomado la difícil y necesaria decisión de iniciar un procedimiento de despido colectivo en Ericsson España. Esta decisión ha sido comunicada esta mañana a los sindicatos de EEM, mediante la pertinente comunicación de intención de inicio del proceso».
Además, este hecho podría estar justificado por la mejora de la eficiencia, tal y como han indicado en la carta certificada. También podría deberse a los cambios internos que se han producido recientemente, como la sustitución del consejero delegado en España. De esta forma, Juan Olivera, la nueva incorporación que relegó al anterior directivo, Diego Martínez, ya es oficialmente el mandatario que estará a los mandos de la nueva corporativa.
A su vez, se estima que el periodo de negociación sea de aproximadamente un mes, donde se responderá a los pasos que se vayan a seguir de ahora en adelante. Aun así, la empresa alude a momentos difíciles que se avecinan de cara a un futuro próximo y que pueden repercutir en su capacidad de inversión y en ciertos avances administrativos.
Seguir construyendo un futuro digital sólido
El principal objetivo de Ericsson es consolidarse como líder tecnológico en España, pero por delante tiene una serie de desafíos que deberá afrontar con firmeza. La transformación digital con redes 5G es uno de sus principales focos de atención en un mercado cada vez más competente, y que a día de hoy continúa desarrollando con distintas iniciativas. Gracias a las alianzas con otros grupos de telecomunicaciones, la conectividad se ha fortalecido sustancialmente.
Esta explicación se refleja en el informe que la compañía ha compartido con sus trabajadores. Su meta es reforzar todos aquellos pilares que han quedado débilmente sustentados y que han perdido una alta capacidad de rendimiento:
«Como compañía, afrontaremos este proceso con el máximo respeto por todas las personas trabajadoras y con el firme convencimiento de que la unidad en estos momentos difíciles nos ayudará a superar esta etapa y a seguir construyendo el futuro de la compañía. Entendemos la inquietud que este anuncio conlleva. Por ello, pondremos todo nuestro esfuerzo y compromiso para gestionar este proceso de la forma más transparente posible, cumpliendo en todo momento con los procedimientos y obligaciones legales aplicables».
