Nos acercamos al ecuador del mes de diciembre y, con él, el momento del año en el que muchos de nosotros tenemos que acudir a la cena de Navidad con el resto de nuestros compañeros. Pero, ¿siempre es una buena idea acudir?
La cena de Navidad es el momento del año esperado por muchos. Una oportunidad única para muchas empresas para que sus empleados se conozcan más allá del entorno laboral y puedan estrechar relaciones que, a posteriori, pueden tener un impacto muy positivo en el desempeño de las obligaciones laborales.
Sin embargo, no todo son beneficios. O, al menos, así lo piensa Juanma Lorente, un abogado laboralista que acumula más de 370.000 seguidores en Instagram y que advierte sobre los peligros de acudir a este tipo de actos sociales. De hecho, incluso llega a afirmar que las cenas de empresa de Navidad pueden ser la excusa perfecta para que nuestra empresa decida finalizar la relación laboral que le une a nosotros.
No vayas a la cena de empresa
Lorente es claro al respecto: “No vayas a la cena de empresa”, comienza el vídeo que acumula una gran cantidad de interacciones. El abogado explica que en el caso de que nos llevemos mal con algún compañero o con algún jefe, es probable que durante la cena se genere cualquier situación que pueda ser malinterpretada, y eso puede terminar por traducirse en un despido.
Según afirma, cualquier cosa que hagamos en la cena de empresa y que no se considere apropiada “o que pueda perjudicar de alguna manera a tu trabajo” es motivo de despido. Pese a que cuando vamos a las cenas de empresa, en ocasiones, tenemos la sensación de estar en un entorno más distendido, la realidad es que continuamos estando en un ambiente de trabajo. Por lo tanto, si tenemos una actitud, incluso si no nos damos cuenta, que resulta inapropiada, las consecuencias podrían ser fatales para nuestro desempeño profesional.
Una carta de despido
Lorente afirma que “todo lo que hagáis ese día, puede terminar escrito en una carta de despido”. Por lo tanto, a efectos prácticos debemos tener las mismas precauciones que tendríamos mientras trabajamos en la oficina. Con el hándicap de que suele ser más habitual relajarse más de la cuenta al estar en una situación completamente diferente.
Por lo tanto, en caso de duda y si nos llevamos regular con algún compañero o jefe, lo mejor que podemos hacer es evitar cualquier riesgo de encontrarnos en una situación que no nos interesa y ausentarnos de dicha cita. De este modo, evitaremos cualquier problema que pueda comprometer nuestra estabilidad económica.
No existe obligación
Por último, en el caso de que tengas dudas sobre ir o no ir, pero tienes miedo de que te pueda perjudicar acudir a la cena de Navidad, este especialista en derecho laboral lo tiene claro “no hay obligación” de ir a la cena. Faltar a la misma no puede tener ninguna consecuencia negativa.
No obstante, si vamos y tenemos algún problema provocado por algún malentendido, puede ser motivo suficiente para que tengamos una carta de despido preparada para el primer día laborable después de la celebración. Ahora que sabemos sus posibles consecuencias, es el momento de analizar si conviene participar activamente en este tipo de eventos o es mejor optar por quedarnos en casa.
