El que es considerado el valor refugio por excelencia, no está exento de riesgos si no sabemos cuándo es el mejor momento para invertir en él. Te contamos si nos encontramos en un buen momento para invertir en oro o si, por el contrario, es una buena idea esperar un tiempo hasta que los mercados se estabilicen.
Cuando escuchamos hablar de valores refugio, es complicado no relacionar este concepto al oro. Históricamente, el que es considerado el material preciado por excelencia siempre ha concentrado la inversión tanto de personas como instituciones que buscaban un instrumento conservador en el que invertir parte de sus recursos económicos con las garantías de que, en el largo plazo, iban a recuperar su inversión y, además, iban a sumar un porcentaje de rentabilidad.
Pero, ¿sigue siendo una buena idea invertir en él en pleno 2025? Esta es una de las dudas más frecuentes cuando valoramos la posibilidad de hacer nuestra primera inversión. A contaminación, te respondemos a esta pregunta y te contamos cuáles son los riesgos y las ventajas que podremos encontrar si nos decantamos por esta vía.
Por qué deberías invertir en oro en 2025
Durante los últimos meses, pequeños y grandes inversores se han visto sumergidos en un contexto muy volátil en el ámbito bursátil.
Eventos geopolíticos y decisiones de política económica, como las tensiones comerciales observadas durante la Administración Trump (ej. aranceles impuestos entre 2018 y 2019), han demostrado históricamente su capacidad para inducir volatilidad en los mercados. Por ejemplo, según un análisis de Bloomberg Intelligence de agosto de 2019, el índice VIX experimentó un aumento del 45 % durante el tercer trimestre de ese año, mientras el oro cotizó con una correlación inversa del -0,6 frente al S&P 500. Para 2025, factores como el conflicto en Oriente Medio (especialmente tras los ataques de EE. UU. a Irán en mayo de 2025) y las tensiones por la implementación del euro digital podrían influir en el comportamiento del oro como activo refugio.
Si existe una palabra que pueda describir el panorama actual es la de incertidumbre. Decisiones de política económica o anuncios relevantes provenientes de grandes economías como Estados Unidos, por ejemplo, relacionados con aranceles o política monetaria, han demostrado históricamente tener un impacto significativo y a veces abrupto en la valoración de los activos en los mercados financieros globales.
El contexto de inestabilidad política y económica ha creado un escenario que reúne todos los ingredientes para que el otro se haya convertido en una excelente opción en la que depositar nuestro dinero, aunque siempre hay que considerar tanto sus ventajas como los riesgos a los que estamos expuestos.
Cuáles son las ventajas del oro
Comenzamos con las ventajas. Son muchos los motivos que posicionan al oro como una de las mejores opciones que tenemos a la hora de realizar cualquier inversión. De entre todos ellos, destacan los siguientes.
Un valor refugio
El oro es tradicionalmente considerado un activo refugio. Según se expone en el informe de demanda de oro del Q4 2024 del World Gold Council, este metal sigue siendo un componente clave en las carteras de inversión diversificadas, especialmente en contextos de alta inflación y tensión geopolítica. Por ejemplo, durante la crisis financiera de 2008, el precio del oro aumentó un 4,3 % anual, mientras que el S&P 500 registró una caída del 38,5 %. En 2024, los bancos centrales adquirieron más de 1.037 toneladas netas de oro, marcando la cifra más alta desde que existen registros modernos, lo que refuerza su papel como activo estratégico en las reservas internacionales.
Según datos históricos del London Bullion Market Association (LBMA), el oro ha ofrecido un rendimiento promedio anual del 9,8% (ajustado por inflación) en los últimos 20 años (hasta cierre de 2024). Por ejemplo, el informe ‘Gold Outlook 2025‘ de World Gold Council indica que en 2024 el oro registró su mejor año en más de una década, con una subida de un 28 % hasta noviembre, impulsado principalmente por las compras de bancos centrales e inversores.
Protección contra la inflación
Continuando con la inflación, el oro suele mantener una tendencia inversa a la del valor del dinero. Cuando el euro pierde valor, como ocurre en épocas inflacionistas, el precio del oro va en aumento. Por lo que la inversión en este metal nos generará una cierta rentabilidad que se situará por encima del precio del dinero.
Un producto muy líquido
Otra de las ventajas que ofrece es que tiene una gran liquidez en todo el mundo. En cualquier parte del mundo, el oro tiene la misma consideración de metal preciado y, por ende, podemos convertirlo en dinero si lo necesitamos en cualquier momento.
Esto contrasta con otro tipo de inversiones que requieren de una búsqueda del cliente hasta poder venderlo y obtener liquidez. Por lo tanto, no solo nos permite lidiar contra la inflación, además, nos permite acceder a líquido en cualquier momento.
Diversificación
Por último, esta no es una ventaja propiamente del oro. Pero sí que está bien tener en cuenta que cuando realizamos cualquier tipo de inversión, buscar la diversificación de nuestras inversiones es fundamental para protegernos del riesgo. Una estrategia de diversificación eficaz consiste en distribuir la inversión entre diferentes clases de activos, como la renta variable (bolsa), materias primas (oro) y el sector inmobiliario.
| Activo | Rendimiento Anual Promedio | Volatilidad (Desv. Estándar Anual) | Fuente de Datos |
|---|---|---|---|
| Oro (XAU/EUR) | +6,8 % | 11,5 % | LBMA / World Gold Council (https://www.gold.org) |
| IBEX 35 (con dividendos) | +5,1 % | 17,2 % | BME / Inverco (https://www.bolsasymercados.es) |
| Bonos del Estado Español 10 años | +1,8 % | 5,3 % | Banco de España / Tesoro Público |
| Inflación Media España (IPC) | +2,0 % | N/A | INE (https://www.ine.es) |
¿Y los riesgos?
Como cualquier otra inversión, el oro no está exento de riesgos. Aunque estos están bastante limitados, es importante tenerlos presentes para tomar una decisión entendiendo cuáles son todas las implicaciones que tiene.
Rentabilidad en el largo plazo
Uno de los principales hándicaps a tener en cuenta es que la rentabilidad la obtendremos en el largo plazo. Es decir, si lo que buscas es un producto financiero en el que inviertas dinero hoy y puedas recuperar tu inversión con beneficios en unos pocos meses, probablemente esta no sea la mejor opción que tienes a tu disposición.
Un rendimiento más bajo que otras inversiones
Incluso en el largo plazo, el oro nos ofrece un rendimiento algo inferior al que obtendríamos en otras inversiones. Esta es la consecuencia principal de que se trate de un valor refugio y muy poco volátil.
Sin embargo, al mismo tiempo que genera un rendimiento menor, el riesgo al que estamos expuestos también es bastante inferior.
No genera ingresos pasivos
Otra desventaja que sí que encontramos en inversiones como el inmobiliario es que no nos ofrece ingresos pasivos. Esto es algo que sí que podríamos tener en el caso de invertir en acciones que paguen dividendos o que invirtamos en inmobiliario.
Requiere de espacio para almacenarlo
Por último, es necesario señalar que al tratarse de un bien material, requerirá de un espacio de almacenamiento. Aunque ya te adelantamos que para que esto sea un problema, deberíamos de hacer una inversión de bastantes ceros, por lo que no sería un riesgo como tal para el común de los mortales.
Considerando los factores analizados y el actual panorama económico, el oro podría representar una opción de diversificación a valorar para ciertas carteras en 2025, especialmente para perfiles de inversión conservadores. No obstante, es fundamental recordar que toda inversión conlleva riesgos y el rendimiento pasado no garantiza resultados futuros. Antes de tomar cualquier decisión de inversión, se recomienda encarecidamente consultar con un asesor financiero certificado que pueda evaluar su situación personal y objetivos. Este artículo no constituye asesoramiento financiero.
Opciones de inversión en oro para residentes en España en 2025
Productos disponibles
- Lingotes y monedas bullion: Inversión en oro físico en forma de lingotes o monedas de alta pureza. Empresas como Degussa y el Banco de España ofrecen estos productos.
- ETF físicos: Fondos cotizados que replican el precio del oro y están respaldados por oro físico. Ejemplos incluyen el iShares Gold Trust (IAU) y el Invesco Physical Gold ETC (SGLD).
- ETC cotizados en BME: Productos cotizados en la Bolsa de Madrid que replican el precio del oro. Un ejemplo es el WisdomTree Physical Gold (PHAU).
- Futuros COMEX: Contratos de futuros sobre oro negociados en el Commodity Exchange (COMEX) de Nueva York.
- Cuentas de metales en bancos: Algunas entidades bancarias ofrecen cuentas denominadas en metales preciosos, permitiendo a los clientes invertir en oro sin poseerlo físicamente.
Costes asociados
- Prima sobre el precio spot: Al adquirir oro físico, es común pagar una prima sobre el precio spot debido a costes de fabricación y distribución. Esta prima varía según el proveedor y el producto.
- Gastos de gestión (TER) y comisiones: Los ETF y ETC suelen tener un Ratio de Gastos Totales (TER) que oscila entre el 0,12% y el 0,40% anual. Por ejemplo, el iShares Physical Gold ETC (SGLN) tiene un TER del 0,12%.
- Custodia y seguro: Almacenar oro físico en cajas de seguridad bancarias o bóvedas privadas implica costes adicionales. Estos costes pueden variar entre 100 y 300 euros por kilogramo al año, dependiendo del proveedor y del nivel de seguridad ofrecido.
Régimen fiscal en 2025
- IVA: El oro de inversión (lingotes de al menos 995 milésimas de pureza y monedas con ciertas características) está exento de IVA en España.
- Tributación sobre plusvalías: Las ganancias obtenidas por la venta de oro tributan en el IRPF como ganancias patrimoniales, con tipos que van del 19% al 23% según el importe.
- Retención: No se aplica retención en origen sobre las ganancias por venta de oro; el contribuyente debe declararlas en su IRPF.
- Obligaciones de declaración: Si el valor del oro supera los 50.000 euros y está ubicado en el extranjero, debe declararse en el Modelo 720. Además, puede estar sujeto al Impuesto sobre el Patrimonio si el valor total de los bienes del contribuyente supera el mínimo exento.
Opciones de almacenamiento
- Caja de seguridad bancaria: Ofrecen alta seguridad y acceso restringido. Los costes anuales varían entre 100 y 300 euros, dependiendo del tamaño y la entidad.
- Bóveda privada: Empresas especializadas ofrecen almacenamiento con altos estándares de seguridad. Los costes pueden oscilar entre 150 y 400 euros anuales por kilogramo almacenado.
