Hay millones de personas que tienen todo su dinero metido en una cuenta corriente para ahorrar. Sin embargo, esta no siempre es la mejor opción. Los expertos financieros advierten de que un exceso de liquidez puede jugar en tu contra y, a largo plazo, puede suponer grandes pérdidas económicas. Lo ideal es no tener los ahorros parados.
La inflación sigue subiendo a ritmos vertiginosos, lo que provoca que los precios de los bienes y servicios sean cada vez más caros. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alertaba hace unos meses que esto hacía que, al tener el dinero quieto en el banco, el poder adquisitivo de los españoles se redujese considerablemente:
«Imagine que tiene 10.000 euros en una cuenta corriente con la que no obtiene ningún tipo de remuneración. Si la inflación fuera del 5%, en un año esos 10.000 euros tendrían el mismo valor que 9.500 euros actuales. Es decir, debido a su inacción, su poder adquisitivo al cabo de un año se ha reducido 500 euros solo por el efecto erosión que la inflación provoca en su dinero. Un fenómeno que puede ser devastador para los ahorradores que no toman medidas. O, lo que es lo mismo, para todos aquellos que con sus inversiones no obtengan un rendimiento que iguale al menos la tasa de inflación de los próximos años».
Actualmente, la tasa de inflación gira en torno al 3% anual, pero en 2021 y 2022 llegó a estar cerca del 7% y 6%, por lo que no tener el dinero en movimiento supone un riesgo para la economía familiar. Según las estimaciones de la OCU, la inflación en España será del 2% aproximadamente en los años próximos. Para conservar mejor el poder adquisitivo, será crucial guardar en la cuenta corriente lo justo y el resto meterlo en una cuenta de ahorro para obtener una remuneración, por ejemplo.
Además, el Fondo de Garantía de Depósitos solo cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad. Es decir, si el banco quiebra y tu cuenta supera dicha cifra, no recuperarías todo tu dinero, por lo que merece la pena distribuir los ahorros entre varias entidades o tener otros productos financieros.
¿Cuánto dinero deberías tener en la cuenta corriente?
La OCU señala que lo más prudente es que guardemos en la cuenta corriente tres meses de nuestro sueldo. Esta cantidad, según explican, cubre los gastos recurrentes, como domiciliaciones, recibos u otras compras mensuales cotidianas. Asimismo, tiene un margen de dinero extra que los consumidores pueden utilizar para casos particulares, como la reparación de una lavadora o la compra de una nevera nueva. Otra referencia habitual que suelen poner los expertos es mantener un saldo equivalente a los gastos mensuales y añadir un 10% extra por posibles contratiempos, a modo de «colchón».
El resto de ahorros conviene tenerlos en cuentas de ahorros u otros productos que den rentabilidad. Por ejemplo, puedes abrir una cuenta en Trade Republic, que ofrece un 2,02% TAE de interés sobre el efectivo. Con la cuenta con IBAN español, no tiene límites y, además, puedes retirar el dinero cuando quieras sin comisiones. También está el plan de Revolut que, si metes el dinero en una cuenta de ahorro, puedes obtener un 1,25% TAE en estos momentos, pudiendo sacar parte de los fondos cuando quieras.
¿Qué pasa si necesito más dinero puntualmente?
Rara vez necesitarás más dinero que el equivalente a tres meses de sueldo en la cuenta corriente. Sin embargo, habrá casos concretos en los que sí te haga falta, como la compra de un piso o un coche, sacarse el carnet de conducir, una derrama en la comunidad de vecinos o la matrícula del máster de un hijo. Esto son los llamados «gastos extraordinarios» y, como situaciones puntuales, no deberías retirar el dinero de la cuenta de ahorro por estas posibilidades, sino que basta con hacer transferencias puntuales a la cuenta corriente cuando toque.
