La gestión del impuesto sobre sucesiones y donaciones en España es una competencia autonómica. Eso quiere decir que cada comunidad establece sus propias normas y heredar una propiedad o dinero puede salirte más barato o más caro, dependiendo de dónde se tramite. Antes de empezar conviene destacar que el impuesto se aplica teniendo en cuenta el lugar de residencia habitual del fallecido y no de dónde se encuentren los bienes. Una vez que se sabe esto, te desvelamos si pagarás más o menos según el territorio.
No todas las herencias cuestan lo mismo en España. El impuesto de sucesiones es uno de los más desiguales del país: en algunas regiones, no se pasa casi nada; mientras que en otras sale por miles de euros. Ya sea porque te afecta directamente como heredero o porque te plantees mudarte antes de fallecer para aligerar la carga fiscal para que tus hijos u otros no renuncien a heredar, saber en qué comunidades autónomas sale más económico el proceso es importante.
Hay familias que heredan casas, terrenos o negocios, pero no dinero líquido. Eso supone un impuesto elevado que, en algunas ocasiones, es inviable pagar. Si quieres conocer cuál es la situación en la ciudad en la que vives, debes conocer a cuánto están las sucesiones es cada CCAA.
El precio de heredar en España
El impuesto sobre sucesiones es un tributo que los herederos deben pagar para poner a su nombre bienes que reciben tras el fallecimiento de otra persona. Todo bien inmueble, mueble, activo financiero, participación en negocios, propiedad intelectual y derechos que se obtiene a título gratuito está sujeto a este gravamen, que representa un porcentaje del valor total.
Las CCAA con mejores bonificaciones
Algunas regiones de España llegan a aplicar bonificaciones de hasta el 99%. Eso implica reducciones fiscales importantes, dando como resultado que los herederos no tengan que pagar casi nada por heredar. Las comunidades autónomas en las que sale más barato recibir una herencia son:
- Madrid. Ofrece una bonificación de hasta el 99% para cónyuges, ascendientes (padres y madres) o descendientes (hijos e hijas). Además, los hermanos, tíos, sobrinos y ascendientes y descendientes por afinidad, reciben una del 50% desde mediados de 2025 (antes era el 25%).
- Andalucía: Al igual que en Madrid, aplican una bonificación del 99% de la cuota del impuesto para el cónyuge del fallecido, ascendientes y descendientes. Además, si el valor de la herencia no supera el millón de euros por heredero y su patrimonio personal tampoco, no se tiene que pagar nada por el impuesto de sucesiones. Los familiares colaterales tienen una bonificación del 50%.
- Murcia. La reducción es similar a la de Madrid, lo que deja sin casi cargos a los herederos directos.
- Castilla y León. Proporcionan una bonificación del 99% en herencias dentro del grupo familiar cercano.
- Galicia: Ofrece la exención total en herencias de hasta 1 millón de euros entre familiares directos (cónyuge, padres, madres, hijos e hijas).
- Extremadura: Aplican un 99% a familiares directos si el valor de lo heredado es inferior o igual a 300.000 euros; y del 50% si supera dicho dinero hasta los 600.000 euros.
Asturias, Cataluña y Valencia, las más caras
Si nos vamos al otro lado de la balanza, las comunidades autónomas de España en las que tradicionalmente el impuesto de sucesiones ha salido más caro son Asturias, Cataluña y Valencia, donde si una persona hereda 500.000 euros, podría llegar a pagar los 50.000 euros. Para que nos hagamos una idea de lo que esto supone, hubo 2.033 renuncias de 9.300 herencias tramitadas en 2024, según datos del Consejo General del Notariado publicados del año pasado.
Sin embargo, Asturias y Valencia han querido «quitarse el sambenito» con cambios en los últimos años. La primera ha hecho de los herederos directos de menos de 300.000 euros estén exentos de pagar impuestos; la segunda ha aplicado una bonificación del 99% en el último año. Mientras tanto, en Cataluña, solo los descendientes menores de 21 años y cónyuges pueden quedarse con herencias de hasta 100.000 euros sin pagar, y los nietos únicamente se libran del tributo si no supera los 50.000 euros.
