¿Eres cliente de BBVA? Entonces seguro que te interesa conocer la última decisión de este banco. Básicamente, porque va a cambiar la forma con la que se comunica contigo a través de mensajes de texto. A partir de ahora, olvídate del clásico hilo de SMS en el que siempre recibías mensajes de esta entidad bancaria. Y todo porque ha decidido poner fin a este tipo de mensajes. Aunque, tiene una alternativa.
Esta entidad bancaria ya está comunicando el adiós definitivo de los SMS para sus clientes. Concretamente, vía mail para que los usuarios no tengan dudas. En dicho correo electrónico, BBVA se encarga de explicar cuál es el cambio y cuál es el nuevo sistema que va a reemplazar para siempre a estos clásicos mensajes de texto que recibían los clientes en sus móviles.
Hola RCS, adiós SMS
Es el turno de los mensajes RCS. Y es que, desde ahora, este banco elimina los SMS de su sistema como forma de comunicación con sus clientes. ¿El motivo? El problema actual que existe con las estafas y mensajes fraudulentos vía SMS. Hace apenas unos días, la propia entidad ya alertaba de otro timo en el que suplantaban su identidad a través de estos mensajes de texto. Y lo cierto es que es algo que afecta a prácticamente todos los bancos.
En cualquier caso, a partir de ahora, no vas a recibir más mensajes en el hilo de los SMS que tenías ya ubicado en la app de mensajes de tu smartphone. Por lo que si recibes más mensajes en ese mismo hilo, lo más probable es que se trate de un intento de estafa.
Desde ahora, BBVA va a usar el sistema RCS. ¿En qué consiste? Muy sencillo, es un tipo de mensaje verificado que utilizará a partir de ahora en sus comunicaciones oficiales. Se trata de un sistema por el que apuestan ya los propios operadores, y todo porque van cifrados. Aunque lo mejor de todo es la verificación. Las empresas y entidades se registran previamente para poder enviarte mensajes.
De esta manera, adiós al SPAM y, especialmente, a los intentos de estafa a través de los mensajes fraudulentos.
Recordatorio de BBVA
Ahora bien, también hay que tener en cuenta una serie de detalles clave para no caer en la trampa de los ciberdelincuentes:
- Si recibes un mensaje que no se muestra en este nuevo hilo o que no muestra el logo –oficial– de BBVA, no pienses que se trata de un mensaje del banco.
- Los mensajes fraudulentos se mostrarán en el hilo antiguo de SMS.
- El banco nunca te va a pedir por mensaje que realices operaciones o instales otras apps.
- Nunca entres a la banca online desde enlaces que te envían vía SMS –o a través de otro tipo de mensaje-.
¿Cómo puedes saber si es un RCS de BBVA?
Para que no hayas dudas, el propio banco da la siguiente explicación para que sus clientes puedan reconocer un mensaje oficial vía RCS en cualquier momento:
- «Verás el nombre y el logotipo oficial de BBVA, para comprobar fácilmente que el mensaje procede del banco«.
- En Android
Si tienes un teléfono Android, el mensaje mostrará un check azul y un texto en el que se identifica como canal oficial, además de que cuenta con el nombre y logo del banco. Y al pulsar sobre el logotipo, vas a poder ver que la información que aparecerá (como el número de teléfono o correo) son los oficiales de la entidad bancaria.
- En iPhone
En cambio, si tienes un smartphone iPhone, dentro de la app de mensajes verás como aparece un indicador que refleja que se trata de un «Mensaje de texto – RCS«, todo esto bajo el nombre de BBVA. Por lo que quiere decir que es un mensaje verificado y seguro que procede de este banco. ç
Bankinter también tiene RCS
BBVA no es la única entidad bancaria con mensajes RCS. Bankinter ya anunció su alianza con Telefónica para empezar a enviar mensajes más seguros –y verificados– a sus clientes (desde el 18 de diciembre de 2025).
El uso de este sistema lo emplea, sobre todo, en procesos que consideran como más sensibles, como pueden ser la confirmación de transferencias o los pagos online. Así lo comunicó de manera oficial: «Migra las comunicaciones de confirmación de la operación por parte del cliente hacia un canal totalmente seguro con tecnología RCS«.
