La Dirección General de Tráfico (DGT) podría multarte si no llevas a tu perro bien sujeto mientras conduces. Si la mascota va suelta o mal asegurada dentro del coche, supone un riesgo potencial de accidente de tráfico. Por ese motivo, los agentes de tráfico castigan a los conductores que no cumplen con esta norma, con sanciones económicas e incluso la retirada de puntos del carnet.
Los últimos datos publicados por la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC), que datan de mediados del 2023, hay 10.165.498 perros y 967.834 gatos censados en España. Muchas personas consideran a sus mascotas un miembro más de la familia y, ahora que comienzan los viajes de verano, hay quien los lleva con ellos para no dejarlos solos en casa durante las vacaciones. Si en un control de tráfico ven que tienes al animal mal sujeto, podrían sancionarte con una multa de hasta 200.000 €, según el Reglamento General de Tráfico y la Ley de Bienestar Animal.
¿Cómo debe ir sujeto un animal en el coche?
En España, los perros u otros animales que viajen con nosotros en un coche deben estar debidamente sujetos para evitar que interfieran durante la conducción y para reducir el riesgo de daños en caso de que haya una colisión o un frenazo en carretera. La DGT recoge en su página web que, al viajar con animales en el interior de un vehículo, debemos «llevar siempre su documentación«. La mascota tendrá que tener la cartilla sanitaria oficial actualizada y sellada por un veterinario colegiado. Además, si viajas por la Unión Europea, también deberás portar su Pasaporte para Animales Domésticos.
También es importante que los animales vayan bien sujetos con «sistemas de retención adecuados» que, en caso de accidente, lo protejan de salir despedido y se dañe a él o al resto de pasajeros. Asimismo, la Dirección General de Tráfico indica que los conductores tienen que colocar un separador que impida que ocasiones molestias o distracciones.
La eficacia de los sistemas de retención
La DGT enumera los diversos sistemas de retención, clasificando su eficacia en caso de siniestro en la carretera:
- Animal suelto en la parte trasero. Es el peor escenario y el animal saldría lanzado contra el reposacabezas del conductor. Los dos sufrirían lesiones muy graves e incluso podría ocasionar la muerte.
- Transportín sujeto con el cinturón de seguridad. El transportín destrozará los puntos de sujeción del cinturón. El animal podría sufrir lesiones muy graves y los pasajeros también podrían verse afectados.
- Arnés de un solo enganche. Este se engancha al cinturón de seguridad del vehículo. En caso de impacto, la hebilla podría romperse y el animal chocaría contra el respaldo del asiento. Puede provocar graves lesiones al conductor en la columna y el animal podría sufrir lesiones graves e incluso mortales.
- Transportín en el suelo del vehículo. Los pequeños pueden caber en el suelo. Al tener poco espacio, la energía del impacto es absorbida pronto y apenas se deforma. El animal solo sufriría lesiones leves.
- Transportín en el maletero. Si es más grande, se puede colocar en el maletero en posición transversal a la dirección de la marcha. La DGT explica que existe la posibilidad de que los ocupantes de las plazas traseras sufran lesiones.
- Arnés con dos enganches. Evita el desplazamiento hacia delante. Para que la mascota choque contra los asientos y reducir la probabilidad de consecuencias graves, deberá tener un sistema de unión corto.
- Rejilla divisoria. Una rejilla que se coloque entre los pilares de la estructura del coche y separe la cabina del maletero permite a la mascota libremente sin molestar al conductor. No obstante, si hay una colisión, el animal podría sufrir lesiones muy graves dependiendo de su postura. Lo ideal es combinarlo con el transportín.
¿Qué sanciones podrían poner por no cumplir las normas?
Según el Artículo 13 del Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, el conductor deberá cuidar «la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos».
En la legislación, se establece que tener la mascota suelta sin causar ningún tipo de interferencia podría derivar en una multa de 80 €. Si hay interferencia, la sanción económica ascendería a 200 €. Sin embargo, hay una situación que implicaría un coste más alto.
En la Ley de Bienestar Animal, se señalan posibles sanciones por llevar mal colocado a una mascota, con multas que van de los 500 a los 200.000 €. El importe de la sanción dependerá del daño causado al animal. La más alta sería si dejamos olvidado a la mascota en el interior del coche y este se muere por las altas temperaturas.
