Nadie quiere tener que pagar de más, pero no hay buenas noticias para los conductores de vehículos diésel o gasolina. Básicamente, porque van a tener que hacer frente a dos nuevas tasas por las que pagarán más a partir de este 2026. Pero, ¿se notará mucho?
Una vez que entren en vigor estos dos impuestos, que están bajo el foco de la Unión Europea –ya que se pretende cumplir con sus directrices climáticas-, el coste de tener un coche diésel o gasolina va a ser mayor.
En diciembre, el Ejecutivo anunció un nuevo plan de ayudas que van a parar directamente a la movilidad eléctrica, conocido como Plan Auto.
Sin embargo, los ciudadanos con un vehículo con combustible fósil podrían experimentar una subida del coste, tanto a la hora de repostar como a la hora de circular en Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Y es que, de cara a este 2026, los conductores podrían tener que hacer frente a dos nuevas tasas. Y una de ellas ya se ha aprobado, pero depende directamente de los ayuntamientos. Te lo explicamos.
Quieren subir el precio del diésel
No es solo de ahora, pero en las últimas semanas de 2025 y en los primeros días de 2026, lo cierto es que ha vuelto a sonar la amenaza del famoso impuesto al diésel.
El Gobierno trabaja en una tasa concreta para este carburante con la que, según los datos de la OCU, el gasóleo subiría entre 7 y 11 euros céntimos por litro. Es decir, llenar el tanque del vehículo será hasta 6 euros más caro (en caso de que implementen finalmente este impuesto).
El objetivo del Ejecutivo es la equiparación fiscal de los combustibles –se eliminaría la bonificación del diésel o elevaría su precio al de la gasolina-, como ya confirmó hace días el Ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
Hay que tener claro que, de momento, no se ha hecho realidad. No obstante, no hay que perder de vista esta tasa que afectará a los ciudadanos que conducen un vehículo diésel hoy en día, ya que podría aprobarse en 2026 si el Gobierno Central obtiene los suficientes votos a favor. Además, se trata de una de las distintas exigencias que vienen directamente desde la UE.
La circulación en las ZBE
Por otra parte, está la nueva por conducir en las Zonas de Bajas Emisiones que están repartidas por España. Según la nueva Ley 9/2025, de 3 de diciembre, de Movilidad Sostenible –que se aprobó y publicó en el Boletín Oficial del Estado el pasado 4 de diciembre-, el Ejecutivo quiere que los distintos ayuntamientos del país apliquen un nuevo impuesto a los vehículos.
Aquí ya no afecta exclusivamente a los que usan diésel, sino que la tasa también va enfocada a los vehículos de gasolina. Este impuesto pretende reducir la circulación de este tipo de vehículos en las ciudades y, con esto, se busca reducir la contaminación urbana. Por lo que, a su vez, impulsaría la compra de modelos con etiqueta ECO y Ceo Emisiones.
Ahora bien, son los propios ayuntamientos los que deciden las políticas que se aplican en las ZBE. Es decir, son los que deben implementar, si quieren, esta nueva tasa a este tipo de vehículos.
¿Cuánto va a costar?
Lo que se desconoce, por el momento, es el coste que tendrán que asumir estos conductores. Básicamente, porque son los ayuntamientos los que deben decidir también la cuota tributaria que se aplicará a cada vehículo.
Dentro de la misma Ley 9/2025, el Gobierno ofrece como recomendación la de usar como punto de referencia el coste de circulación que tendría un coche diésel o gasolina si estacionase en un aparcamiento público.
