Incorporarse a una vía principal puede convertirse en una maniobra mortal si no se realiza como es debido. Por ese motivo, la Dirección General de Tráfico (DGT) colocó cuatro cámaras con inteligencia artificial para detectar prácticas de riesgo comunes desde carriles de aceleración. Este sistema de vigilancia lleva un par de años funcionando, pero solo está en cuatro tramos de la red viaria de España.
Las colisiones laterales y fronto-laterales se cobraron la vida de 124 personas en carretera el año pasado. Según el ‘Informe de siniestralidad mortal en vías interurbanas‘ de 2025 del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT, ese dato representa el 11% de accidentes mortales en autopista y autovía en España.
Los adelantamientos ejecutados incorrectamente o las incorporaciones desde carriles de aceleración son las principales razones de este tipo de choques. Con las nuevas cámaras con IA, los agentes identifican estas maniobras y buscan sancionar a los conductores que las realicen.
Las cámaras con IA contra incorporaciones mal ejecutadas
El sistema de radares con IA de la DGT para detectar incorporaciones indebidos consta de dos cámaras. Una de ellas está pensada para capturar las matrículas de los vehículos que utilizan el carril de aceleración. La otra, ubicada más adelante, graba a quienes se mueven por la parte derecha de la vía principal a la que deben incorporarse. En el caso de que detecten que un conductor se incorpora antes de que termine la línea continua, podrían sancionarlo.
Para identificar si eso ocurre, el sistema compara las matrículas grabadas con cada cámara. Si registran la identificación de un vehículo con la primera cámara y, después, la leen con la segunda antes de que comience la línea discontinua para una correcta incorporación a la vía, significará que no se han hecho caso a las señales viales.
Estas imágenes se envían automáticamente al Centro de Tratamiento de Denuncias Automáticas, donde las revisan de manera manual. En el caso de que la IA esté en lo cierto y el conductor haya cometido una infracción, tramitan una multa de 200 € (sin retirada de puntos del carnet de conducir). Además, incumplir la normativa vial podría salirte más caro que pagar una sanción económica, ya que podría derivar en un accidente mortal.
Jorge Ordás, subdirector de Gestión de la Movilidad y Tecnología de la DGT, señalaba hace dos años, que «no respetar la línea continua o un stop son acciones que suponen un elevado riesgo y con efectos potencialmente peligrosos«. Con la incorporación de la IA en dispositivo de captación, el profesional aseguraba que la DGT buscaba corregir esos comportamientos en carretera.
¿Dónde se ubica este sistema de vigilancia?
Desde la implementación de los cuatro radares con IA de prueba a la red viaria española, la DGT no ha anunciado que haya colocado más. Por lo tanto, solo sigue habiendo esa cantidad de cámaras para detectar incorporaciones a la vía principal de forma incorrecta. Tal y como especifica la Dirección General de Tráfico, todos se ubican en carreteras de Madrid. Concretamente, están colocados en estos tramos:
- A-1: kilómetro 15,95 en sentido decreciente.
- A-2: kilómetro 11,8 en sentido decreciente.
- A-42: kilómetro 16,9 en sentido decreciente.
- A-6: kilómetro 20,2 en sentido decreciente.
Aunque en las autovías o autopistas que utilicen generalmente no tengan un sistema de radares con dos cámaras para comprobar si cumples o no con la línea continua en los carriles de aceleración, la DGT recomienda que no la ignores. Como ya hemos mencionado más arriba, las colisiones laterales o fronto-laterales son muy habituales y provocan cientos de muertes anuales. Apresurarse al incorporarse a una vía podría tener consecuencias fatales y esperar a que la línea se vuelva discontinua, aporta más seguridad y evita choques de tráfico desprevenidos en la carretera.
