La jornada laboral de los trabajadores en las fábricas del iPhone aún vulnera la ley

La jornada laboral de los trabajadores que fabrican el iPhone y el iPad en las fábricas de Foxconn para Apple aún sigue siendo excesiva. Así lo asegura una auditoría realizada por una organización independiente que vela por los derechos de los trabajadores en todo el mundo.

Las condiciones en las que se fabrican los dispositivos de Apple, de nuevo a debate. La auditoría realizada por Fair Labor Association (FLA) ha confirmado que Foxconn sigue incumpliendo la legislación en materia laboral en China, principalmente a la hora de cumplir con el límite de horas semanales fijado por la ley del país asiático con un máximo de 49 horas por trabajador.

Si bien se ha detectado un avance desde las 60 horas o más que trabajaban algunos de los obreros de las fábricas, Foxconn aún no respeta el máximo legal. No obstante, los auditores no han especificado la duración exacta de la semana laboral de los trabajadores, ante lo cual Apple a través de un portavoz ha insistido en que «sigue trabajando para mejorar las condiciones de fabricación de sus productos y así cumplir con lo marcado en el código de la FLA».

Recordemos que fue el propio gigante de Cupertino el que encomendó a dicha asociación a la auditoría de las condiciones laborales en la que se fabrican equipos como el iPhone y el iPad. «Creemos que los trabajadores de todo el mundo tienen el derecho a un entorno de trabajo seguro y justo, y por eso hemos pedido a la FLA que evalúe de manera independiente el comportamiento de nuestros principales proveedores», señalaba al respecto Tim Cook, CEO de Apple hace poco más de un año.

En los últimos años la polémica en torno a las condiciones de fabricación de sus gadgets ha sido constante. Como vimos hace unos meses, el lanzamiento del iPhone 5 trajo consigo noticias acerca de disturbios en las fábricas de la empresa con decenas de heridos que sacaron a la luz las condiciones de explotación que vivían los trabajadores de las fábricas. Suicidios, apenas tres días de descanso al mes o jornadas maratonianas de ensamblaje  fueron algunas de las realidades expuestas en septiembre y que las empresas implicadas nunca han negado en rotundo.

Esperemos que la última auditoría sirva para que se intensifique el compromiso de Apple y Foxconn para la mejora de las condiciones laborales y cuando menos se ajusten a la legislación vigente. Igualmente, esperamos que otros gigantes de la electrónica se sumen a esta política y den los pasos necesarios para acabar con la explotación laboral a la hora de fabricar sus productos.