La Unión Europea quiere acabar con el término gratis en las aplicaciones con compras integradas

La Unión Europea quiere acabar con la denominación de gratuitas que tienen las aplicaciones con compras integradas al considerarlas peligrosas, especialmente para los usuarios de menor edad. Por esta razón, se reunirá con algunas empresas entre las que se encuentran Google y Apple.

Mediante un Comunicado, la Comisión Europea anunció que se dispone a iniciar una investigación relacionada con las ya famosas aplicaciones con compras integradas o como suelen denominarse compras in-app. La presencia de este tipo de aplicaciones tanto en la App Store como en Google Play ha crecido enormemente. La gran mayoría son videojuegos que aprovechan que los usuarios se “enganchan” para ofrecerles todo tipo de mejoras o nuevas funcionalidades previo pago.

Se trata de una estrategia que grandes títulos han aprovechado para rentabilizar la inversión realizada para el desarrollo del videojuego en cuestión. Y parece que funciona porque como decíamos, cada vez más aplicaciones utilizan este modelo “freemium”. Candy Crush, Angry Bird, por ejemplo, utilizan este sistema, con el que se han conseguido embolsar grandes sumas de dinero.

angry-birds-go-in-app-purchaseEl objetivo del órgano regulatorio  no es otro que eliminar la etiqueta de gratuitos a estos juegos, diferenciándolos de aquellos que sí lo son realmente. Y es que según cuentan, el mayor peligro que tienen es que uno de los principales públicos a los que van dirigidas estas aplicaciones es el infantil, niños que en su mayoría desconocen el funcionamiento o simplemente deciden por su cuenta realizar estos pagos que más tarde tendrán su consecuencia económica en la factura.

La idea parece ser la de reunirse con los principales distribuidores de aplicaciones, entre los que lógicamente se encuentran Google y Apple, así como algunas organizaciones de defensa de los consumidores para intentar llegar a un acuerdo y evitar así medidas como las adoptadas por la comisión Federal del Comercio de los Estados Unidos que multó el mes pasado a la compañía con sede en Cupertino por permitir a los niños comprar aplicaciones sin la supervisión de sus responsables, un tema muy similar al que ahora se plantea.

“Las aplicaciones no deben inducir a error a los consumidores”, explican en el comunicado al que hacíamos mención anteriormente que especificaba “tienen que mostrar los costos verdaderos”. Por los precedentes, podemos esperar que finalmente la Comisión acabe imponiendo esta norma, por lo que en poco tiempo podríamos contar con tres categorías diferentes de aplicaciones, gratuitas, de pago y freemium.

¿Creéis que seguirían siendo igualmente rentables?