Cuando compramos un televisor nuevo, al principio todo es fluidez y una calidad de imagen bestial, sin apenas transiciones o con las mínimas e imperceptibles. Sin embargo, tras unos pocos meses de uso, los menús comienzan a sentirse lentos y a tirones, y cambiar al decodificar o a la consola requiere demasiados segundos que agotan tu paciencia. Y ya ni hablar de los tiempos de carga de Netflix.
Aunque es cierto que el hardware envejece, la realidad de este problema es mucho más terrenal y está directamente relacionada con tu forma de apagar la pantalla.
Problema del stand by
Una Smart TV moderna ya no es una simple pantalla que recibe señal de antena, y como hemos dicho en varias ocasiones, es prácticamente un ordenador completo con su propio procesador, su sistema operativo (como Android TV, Tizen o WebOS) y su memoria RAM.
El error fundamental está en el uso del mando a distancia. Cuando pulsas el característico botón rojo para apagar la tele, en realidad no la estás apagando. Tal y como advierten los expertos y servicios técnicos en la documentación de los fabricantes, ese botón únicamente pone el panel en estado de reposo o standby.
De esta manera, mientras la pantalla está en negro, el sistema operativo sigue funcionando en segundo plano. Las aplicaciones que has utilizado durante la semana no se han cerrado, y permanecen congeladas consumiendo memoria RAM. Además, cada vez que abres una plataforma de streaming, el televisor almacena datos temporales o memoria caché para cargar las portadas de las películas más rápido la próxima vez. Con el paso de las semanas, esta acumulación de procesos en segundo plano y archivos temporales satura por completo la limitada memoria del televisor, provocando que el sistema se sienta lento.
Debes hacer limpieza
Igual que ocurre con un teléfono móvil o un ordenador portátil que lleva meses sin apagarse correctamente, la única forma de que tu televisor recupere su velocidad original es forzando un vaciado completo de esa memoria saturada. Necesitas cerrar de golpe todas esas aplicaciones que están devorando los recursos de tu procesador en segundo plano.
Y lo mejor es que hacerlo no requiere que seas un experto en informática ni nada por el estilo, sino simplemente cambiar el hábito y realizar un reinicio real del hardware al menos una vez al mes para mantener el sistema saneado.
Cómo revivir tu televisor
Existen diferentes formas de aplicar este reseteo total dependiendo de la marca de tu televisor, pero estas son las tres técnicas más efectivas para limpiar la memoria caché:
- El ciclo de energía: Es el método más radical, pero el más efectivo. Con la televisión encendida, desenchufa el cable de alimentación directamente de la toma de corriente de la pared y espera aproximadamente 60 segundos antes de volver a conectarlo. Esto descarga los condensadores internos y obliga a la placa base a iniciar el sistema operativo desde cero.
- El reinicio forzado desde el mando: En marcas como Samsung o LG, no hace falta levantarse del sofá. Si mantienes pulsado el botón rojo de apagado del mando a distancia durante unos 5 a 10 segundos ininterrumpidos, verás que el televisor se apaga y, al encenderse, muestra el logotipo de la marca. Esto indica que está haciendo un reinicio limpio y no volviendo desde el estado de reposo.
- A través del menú de ajustes: Si utilizas sistemas como Android TV (común en Sony, Philips o TCL), puedes irte hasta los Ajustes, buscar el apartado de Sistema o Preferencias del dispositivo y seleccionar la opción Reiniciar. Esto ejecutará un ciclo de apagado de software idéntico al que haces cuando reinicias tu smartphone.
