Netflix ya no es lo que era

Netflix ya no es lo que era

Javier Sanz

La plataforma de streaming de series y películas ha perdido todo el brillo que había acumulado en los últimos años a base de nuevos estrenos y de producciones propias. La captación de nuevos abonados se ha frenado en seco y acaba de presentar unos resultados decepcionantes que le van a suponer una pérdida de más de 40.000 millones de dólares en una única sesión bursátil.

La salud empresarial de Netflix se está disolviendo como un azucarillo trimestre tras trimestre y las alarmas han empezado a sonar en el cuartel general de Reed Hastings. La compañía acaba de reportar resultados y los datos más preocupantes tienen que ver con la captación de abonados que se ha quedado en 8,3 millones en lugar de los 8,5 millones que había pronosticado la propia empresa.  200.000 clientes menos no son una cifra relevante, el problema está en las previsiones de cara a los futuros trimestres que son mucho más conservadoras. La plataforma de streaming espera sumar en el primer trimestre de 2022 alrededor de 2,5 millones de abonados mientras que hace un año la captación superó los 4 millones.  ¿Qué está pasando? Según Netflix, los estrenos más esperados llegarán precisamente en este trimestre y por eso se ha ralentizado el crecimiento, la realidad es que la competencia ha aumentado, la subida de precios no ayuda y es probable que muchos de sus éxitos originales hayan perdido frescura en los últimos meses. También hay que tener en cuenta que la pandemia ha favorecido con los confinamientos la captación de usuarios.

La subida de precios sostiene los ingresos

A nivel financiero la compañía sí que goza de buena salud gracias a las continuas subidas de precio que ha ido acometiendo en prácticamente todos los países. La empresa reportó un crecimiento del 16% alcanzando los 7.710 millones de dólares cumpliendo así con las expectativas de Wall Street. El beneficio por acción se situó en 1,33 dólares superando con creces las previsiones que apuntaban a una ganancia neta de 0.83 céntimos por título.  Las malas noticias están en la cotización de la empresa que tocó sus máximos históricos el pasado 17 de noviembre rozando casi los 700 dólares por acción y en el día de hoy amanecerá cerca de 400 dólares, lo que supone una pérdida del 40%.

Y nuevas subidas a la vista

La ralentización en la captación tiene un antídoto a nivel financiero y pasa por cobrar más a sus clientes por el mismo servicio. El pasado mes de octubre ya hablamos en ADSLZone de la última subida de precios en España y todo apunta a que pronto asistiremos a la siguiente. Hace unos días conocimos que la empresa acaba de anunciar un incremento de sus tarifas en Estados Unidos y Canadá que a juzgar por lo acontecido años atrás se trasladará a Europa más pronto que tarde. Los abonados americanos pasarán a pagar 15,49 dólares en lugar de los 13,99 dólares actuales. En España la tarifa estándar de 12,99 euros pasaría a costar 15 euros si se aplicara una subida similar.

Otra de las medidas que podría aplicar la compañía sería la prohibición de compartir la cuenta de Netflix fuera de un mismo hogar. En la actualidad la tarifa premium de 17,99 euros (que pasaría a costar 20 euros este mismo año) permite compartir con cuatro pantallas el servicio, pero la empresa quiere evitar que entre amigos se pague una única cuota y lo disfruten cuatro hogares diferentes. En algunos países ya han comenzado a aparecer advertencias y podría ser la antesala de una prohibición total. En definitiva, tiempos complicados para Netflix que ve como su pastel se va reduciendo cada vez más y es que la competencia de Amazon Prime, Disney Plus, HBO o Apple cada vez es más feroz. La pregunta es, ¿Hasta cuándo los clientes van a aguantar las subidas de precio? Si extrapolamos lo que ha sucedido en el sector de las telecomunicaciones, los grandes operadores que en su día eran líderes en captación y fueron exprimiendo a sus clientes empezaron a perder abonados cuando precisamente su captación empezó a debilitarse.

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