Principales problemas de no tener un antivirus en tu PC

El mundo de los antivirus es casi tan amplio como el de los propios virus, así que lo más aconsejable es contar con un software antivirus en tu equipo para hacer revisiones periódicas y detectar si algo va mal. Pero, ¿a qué peligros nos enfrentamos si no tenemos ninguno instalado? Te contamos los principales problemas de no tener instalado un antivirus en tu PC.

Tener instalado un antivirus en nuestro PC es imprescindible pero ya te avisamos que no son del todo perfectos. En ocasiones no nos permiten instalar según qué programas por considerarlos una amenaza y esto a veces resulta un poco molesto. Algunas extensiones de antivirus también pueden ocasionar problemas en los navegadores, pero, sin duda, tener instalado un antivirus en nuestro PC reporta más beneficios que inconvenientes.

Por qué tener un antivirus

Contar en nuestro PC con un software antivirus es fundamental para tener a salvo toda nuestra información confidencial además de nuestros archivos. Hoy en día estamos expuestos a multitud de riesgos sin salir del sofá, tan solo con conectarnos a Internet. Infinidad de servicios requieren de nuestros datos más íntimos como pueden ser los números de nuestra tarjeta de crédito o nuestra cuenta bancaria.

Confiar en el sitio web que visitamos o en los emails de una persona que no conocemos de nada puede llevarnos a cometer un grave error. Pero no solo Internet es el medio de difusión. Un amigo te pasa un pendrive con las fotos del fin de semana. Desconoce que tiene el equipo infectado y el virus puede infectar tu ordenador, aunque no esté conectado a Internet.

peligros mundiales de no tener un antivirus instalado

Software espía, el aliado de los hackers

En el mundo de los virus, unos de los que más predominan son los denominados Spyware. Se instalan en nuestro equipo como una garrapata. Se camuflan en archivos adjuntos, descargas de internet, memorias USB de dudosa procedencia, etc. y recopilan todos los datos posibles de nuestro PC para enviarlos a servidores remotos en los que los hackers guardan y analizan toda la información.

Con este tipo de software, no solo van a intentar atacarnos de forma individual, sino que intentan averiguar patrones de uso de muchos usuarios de ciertos programas o funciones del sistema operativo, con el fin de buscar, encontrar y explotar una vulnerabilidad todavía no cubierta.

Revelación de datos confidenciales

Uno de los mayores temores que podemos tener es que accedan a nuestros datos más íntimos, como contraseñas de seguridad de nuestra entidad bancaria, números de tarjeta, números de cuenta o incluso nuestras redes sociales.

En Internet, a disposición de los ladrones digitales, hay un amplio abanico de herramientas disponibles para hacerse con nuestros datos más confidenciales. Lo más probable es que intenten monitorizar tu actividad para así instalarte en remoto y sin que te des cuenta, un keylogger, que lo que hará será enviarles toda la información que tecleas. Es decir, desde el nombre de la web pasando por el usuario, hasta la contraseña.

Pérdida de rendimiento en el PC

Uno de los efectos que más podemos notar en nuestro ordenador es la pérdida de rendimiento. Cuando notamos que va lento en ciertas tareas, aun acabándolo de encender, que la navegación por Internet es algo deficiente, etc. es cuando debemos estar alerta, ya que lo más probable es que nuestro equipo esté infectado.

La lentitud se debe, principalmente, a que estos programas maliciosos están trabajando en segundo plano, sin que nos enteremos, salvo por la lentitud y, causan muchas veces una sobrecarga en los procesos del sistema, ya que además de lo que tú hagas, el virus debe hacer su propia faena.

Software modificado sin darnos cuenta

El mayor peligro y la forma más fácil de infectar nuestro PC es cuando confiamos ciegamente en una página web, en un archivo, un correo electrónico… Aquí es donde es más fácil engañarnos. Porque bajamos la guardia, pensamos que estamos descargando un programa de su web oficial o que vamos a abrir una foto con un meme y ya está. Pero no. Tras un simple archivo JPG, con la foto de una comida familiar puede ir oculto el software malicioso.

La extensión de los archivos puede llevarnos a pensar que se trata solamente de una fotografía o un documento de texto, pero no es así. Abriremos el archivo, no notaremos que hay un virus detrás y tras cerrar la foto, no nos hemos enterado de nada, pero el virus ya se ha instalado.

Phishing con apariencia de entidad bancaria

Los antivirus han evolucionado mucho y son capaces de detectar, además de archivos, ciertas webs o correos electrónicos fraudulentos, con apariencia de entidad bancaria o red social, en la que, de una forma sospechosa y frecuentemente con faltas de ortografía, nos piden nuestros datos. De entrada, esto ya nos debe hacer activar las alarmas, pero por si no nos percatamos, un software antivirus también puede estar alerta para bien, bloquear este tipo de webs no seguras o emails dudosos o bien alertarnos para abrir bien los ojos.

Si ya cuentas con un antivirus instalado en tu equipo es importante que siempre lo mantengas actualizado, ya que no tener las actualizaciones al día será como si no tuvieses ningún antivirus instalado. Si, por el contrario, aún no cuentas con un antivirus para tu ordenador y no quieres exponerte a todos los problemas que puede acarrearte el no tenerlo, lo mejor será que comiences a buscar el que mejor se adapte a tus necesidades teniendo en cuenta el sistema operativo con el que trabajas y la configuración hardware de tu equipo.

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