319 terabits por segundo: pulverizado el récord de velocidad de Internet

La fibra óptica es una tecnología con mucho futuro. De hecho, cuesta saber los límites reales de velocidad de la fibra gracias a los continuos avances que se producen. Por esa razón, debe ser la tecnología prioritaria para el acceso a Internet, olvidándose de HFC y otras alternativas que no garantizan un futuro tan brillante. Además, los avances se producen de forma regular y hoy vemos como el NICT (National Institute of Information and Communications Technology) de Japón pulveriza el récord de velocidad de Internet consiguiendo un total de 319 terabits por segundo a 3.000 km.

Los récords de velocidad de la fibra óptica siguen cayendo como moscas. Hasta la fecha, el récord estaba fijado en 178 Tbps y se había conseguido hace menos de un año. La cifra que hoy conocemos es casi el doble de ese anterior récord, lo que pone de manifiesto la envergadura de lo logrado. Además, también es 7 veces superior a los 44,2 Tb/s que se habían logrado con anterioridad.

Para poner la cifra en contexto, la conexión más rápida del mundo para un hogar o empresa es de 10 Gb/s en Japón o Estados Unidos, pero se trata de conexiones muy especiales. Lo normal es tener un techo de 1 Gbps para hogares. Otros organismos de gran importancia, como la NASA, son capaces de funcionar con 400 Gb/s. Estas dos cifras ponen de manifiesto lo que supone haber logrado 319 terabits por segundo, además de ser compatible (en principio) con la infraestructura actual.

Así se ha logrado esta velocidad bestial

Como hemos destacado, el récord de velocidad se obtuvo utilizando la infraestructura de fibra óptica actual, pero añadiendo algunas tecnologías avanzadas. A groso modo, podemos decir que han utilizado 4 cores de fibra en lugar de uno como actualmente. Las señales se han transmitido por ellos utilizando una técnica llamada wavelength-division multiplexing (WDM).

fibra-velocidad-cable red gigabit

El sistema comienza con el envío combinado de una señal láser que genera 552 canales con diferentes longitudes de onda. La luz pasa entonces por moduladores de doble polarización que ralentizar algunas longitudes de onda para crear diferentes secuencias de señal. Cada una de esas secuencias de señal se “introduce” en uno de los cuatro cores de fibra.

El “viaje” de la información es de 70km hasta que llega a los amplificadores ópticos que mantienen la señal fuerte en largas distancias. A partir de aquí pasa por dos nuevos tipos de amplificadores de fibra, uno formado con erbio y otro con tulio, para llegar a un módulo amplificador Raman. Esto se repite las veces que sea necesario para completar los 3.000 kilómetros de cableado.

Todos los detalles del récord en el National Institute of Information and Communications Technology.

Vía > newatlas

¡Sé el primero en comentar!