He pasado mucho tiempo pensando que mi móvil funcionaba más lento a la hora de navegar por culpa de la cobertura, pero lo cierto es que el problema estaba en mi operadora y no era lo que pensaba. Sin hacer ningún tipo de cambio, es decir, mismo móvil y misma cobertura, mi velocidad de Internet había caído en picado. Por suerte, he encontrado una explicación sencilla para saber si mi compañía me estaba limitando la velocidad de los datos.
El throttling, también conocido como estrangulamiento de red, es una forma mediante la que los ISP (proveedores de Internet) pueden limitar voluntariamente tu acceso a la red por diversos motivos. Por regla general, y en el contexto español, tu operadora nunca va a ralentizar tu conexión con el objetivo de empeorar tu servicio o sabotearte a propósito. Existen varios casos legítimos por los que las operadoras pueden usar esta técnica para proporcionar estabilidad y seguridad a la red.
Es más, aunque quisieran, no podrían hacer esto deliberadamente porque las normativas de neutralidad de la red en Europa impiden a las compañías limitar el acceso a velocidades altas de Internet, aunque en Estados Unidos, por ejemplo, sí es legal. La práctica del throttling está regulada en Europa para proteger al consumidor. Esta se puede encontrar en el artículo 3.3 del Reglamento (UE) 2015/2120 que establece el principio de neutralidad de red. Este concepto que tan hablado fue hace unos años, obliga a los proveedores a tratar «todo el tráfico de manera equitativa, sin discriminación, restricción o interferencia».
No obstante, esta misma norma contempla excepciones para descongestionar la red en momentos puntuales, algo que supervisan organismos como la CNMC en España. Algunas de las razones por las que los proveedores de Internet pueden decidir aplicar un estrangulamiento de red son: ralentización de determinadas webs consideradas peligrosas o inseguras, priorización de clientes con tarifas más caras, limitar un consumo excesivo, o aliviar una red congestionada. Es decir, en caso de que la conexión de área local (LAN) de tu casa, o la red en tu zona, esté muy saturada por demasiados dispositivos conectados u otra razón, la operadora puede limitar y también decidir qué clase de tráfico obtiene prioridad. Por ejemplo, puede dar más espacio a las llamadas móviles que a las descargas pesadas en el ordenador, para que el acceso a la comunicación instantánea pueda seguir inalterada. Aunque, es una práctica que llevan a cabo en la banda ancha móvil.
No obstante, aunque las operadoras nunca realicen esta práctica con una mala intención, es positivo que puedas darte cuenta de que tu conexión va más lento de lo que debería, ya que con esa información podrás llamar a tu compañía de telefonía o Internet para pedir una explicación sobre por qué ocurre. Así, podrán explicarte si efectivamente se ha producido una congestión puntual en tu zona, o si existe algún problema por el que tengan que compensarte.
Como consumidor, la ley me ampara. Conocer mis derechos y disponer de pruebas es fundamental para ejercerlos correctamente. A continuación, se detallan los pasos para comprobarlo.
¿Qué puedes hacer?
Si creemos que estamos sufriendo un estrangulamiento de red, hay algunas cosas que podemos hacer para solventar el problema. Son las siguientes:
- Usar una VPN: si usándola nuestra red va más rápido, es indicativo de que podemos estar sufriendo throttling. Aunque esto dependerá del tipo de VPN que vayas a usar, por ejemplo, la velocidad de conexión de las opciones gratuitas por lo general son bastante inferiores. Nada que ver con las alternativas de pago.
- Mejorar nuestra tarifa contratada (Antes de cambiar de compañía, revisa las condiciones del contrato actual para buscar cláusulas de «uso razonable» que puedan limitar los datos a máxima velocidad).
- Cambiar de operadora si consideramos que el servicio prestado no cumple con las alternativas.
- Monitorizar el tráfico con herramientas específicas GlassWire (para Windows y Android) o NetGuard (Android). Observa si la velocidad de apps de streaming (Netflix, YouTube) cae drásticamente mientras otras (navegación, mensajería) funcionan bien. Esto es un indicio de throttling selectivo.
Por lo tanto, hay varias opciones que tener en cuenta en caso de que estemos sufriendo este tipo de inconveniente con la conexión a Internet por parte de la operadora que tenemos en estos momentos contratada. Y además de estos consejos, también se puede intentar buscar una zona menos congestionada, ya que este podría ser el principal motivo por el que notas que se ha reducido la velocidad.
Usar la priorización de red
Paralelamente a la técnica de throttling, las operadoras también pueden priorizar diferentes tipos de tráfico de Internet por los motivos comentados anteriormente. No obstante, si nuestra conexión va lenta, nosotros mismos podemos intentar jugar con la priorización a nuestro favor.
Y es que la mayoría de routers modernos permiten establecer un esquema de prioridad con el que decidir si queremos que nuestro móvil reciba siempre más ancho de banda que nuestra Smart TV, por ejemplo. Echa un vistazo a estos ajustes en tu router si tienes un problema de este tipo.
Los fabricantes de routers utilizan diferentes denominaciones para esta funcionalidad:
- QoS (Quality of Service) – La denominación más técnica y común
- Priorización de dispositivos – Término más descriptivo para usuarios
- Control de Ancho de Banda – Enfoque en la gestión del tráfico
- QoS Adaptativa – En routers ASUS
- Priorizar – En dispositivos AVM Fritz!Box
- Gestión del Tráfico – Alternativa descriptiva
