Los usuarios rara vez conseguimos disfrutar de la máxima velocidad contratada con un plan de fibra óptica. Es normal que no llegue exactamente la cantidad de Mbps o Gbps anunciados, ya que las condiciones reales pueden variar por la cobertura de tu zona, los momentos del día con mayor demanda o el número de dispositivos que tengas conectados. No siempre dependerá de ti, pero hay cuatro errores muy comunes que podrían afectar considerablemente a tu internet.
Muchos problemas de lentitud de tu red WiFi pueden estar relacionados con el uso que hagas de internet. Aunque sea complicado llegar a la velocidad máxima prometida por tu operador, hay cosas que posiblemente estés haciendo mal. Esto podría estar impidiendo que la fibra rinda como debería. Seguir los consejos que te damos en ADSLZone no garantiza que vayas a alcanzar los Mbps teóricos contratados porque existen factores que no está en tu mano solucionar. Pero sí que mejorarás el rendimiento de tu conexión para hacerla más estable y notablemente más rápida.
Trucos para mejorar la velocidad de tu internet
La velocidad de fibra real puede variar con respecto a lo contratado. Normalmente, no se alcanza el 100%, pero una buena conexión debería garantizar al menos el 80-90% o más en condiciones ópticas. Si quieres medir la velocidad de internet que llega a tu casa con tu tarifa, basta con entrar en testdevelocidad.es y esperar a que la web haga los cálculos pertinentes. En caso de no estar conforme con los resultados obtenidos, prueba a seguir las indicaciones que damos a continuación.
Un cable es mejor que el WiFi
Por norma general, conectamos los dispositivos a través del WiFi, ya que la conexión inalámbrica suele ser más práctica y cómoda de utilizar. Pero, para casos puntuales, en los que necesitemos una mayor velocidad de fibra, lo mejor es utilizar Ethernet.
Usar un cable tiene limitaciones, como que el aparato debe tener un puerto compatible y estar cerca del router. Sin embargo, si quieres estar en otro espacio de la casa, también puedes recurrir a un router de malla. Este amplificará la señal y puedes colocarlo cerca de la habitación donde utilices el ordenador en el que quieres que internet vaya mejor, por ejemplo.
No escondas tu router
Otro problema típico es dejar el router oculto o rodeado de dispositivos que puedan generar interferencias en la señal. Aunque estemos limitados por el cuadro en el que vaya la fibra en nuestro hogar, normalmente tenemos suficiente cable como para mover el enrutador de sitio y alejarlo de la televisión o de muebles que puedan convertirse en obstáculos que impidan el correcto despliegue inalámbrico de internet.
Si vas a reubicar el router, asegúrate de que esté en el punto más céntrico y elevado posible. También es importante que esté separado de otros dispositivos eléctricos, como la televisión o un ordenador. Además, es importante que evitemos barreras físicas, como paredes, puertas o muebles siempre que sea posible. Todo esto puede reducir su velocidad y alcance.
Acuérdate del mantenimiento del router
Como ocurre con cualquier dispositivo, el router acumula errores que suelen arreglarse actualizando el firmware o reiniciándolo de vez en cuando. A veces, los problemas se corrigen automáticamente durante la noche con las actualizaciones, pero conviene meterse a la configuración del aparato para comprobar que todo funcione correctamente.
También es importante que limpies el polvo del router. Si tiene mucha suciedad en la carcasa encargada de disipar el calor, podría sufrir un sobrecalentamiento, lo que se traduciría en un peor rendimiento de la conexión a internet. Una correcta limpieza podría hacer que la velocidad del WiFi aumentase.
No dejes siempre activa tu VPN
Tener contratado un servicio VPN como NordVPN (75% de descuento) o Surfshark (87% de descuento) es muy útil para acceder a sitios con geobloqueos, teletrabajar o navegar de forma segura y privada. Sin embargo, no siempre nos hace falta y normalmente la necesitamos para casos muy concretos. Para el resto del día, es conveniente desactivarla, puesto que pueden provocar que tu conexión a internet sea más lenta.
La razón por la que podría estar ralentizando tu red es que este tipo de servicios se encargan de enrutar el tráfico a través de un servidor VPN mediante un túnel cifrado antes de llegar a los dispositivos. Este proceso supone un esfuerzo, sobre todo si el servidor elegido está muy lejos. Por ese motivo, si no lo usas, es mejor deshabilitarlo.
