Pese a que, en la actualidad, la mayoría de las compañías ya ofrecen fibra simétrica, hay casos donde, por la localización en la que te encuentras, o simplemente el hecho de llevar una década con la misma operadora y tarifa, no tienes este servicio.
Es cierto que puedes tener contratados 500 megas de velocidad, sin embargo, si no son simétricos, tendrás un problema en ciertos momentos en los que uses internet, y puede que no sepas por qué te va lento con la velocidad que supuestamente tienes.
Diferencias entre fibra simétrica y normal
La diferencia principal entre ambas conexiones está en cómo se reparten las velocidades de subida y de bajada. En una fibra simétrica, ambas son iguales. Es decir, si tienes contratados 500 Mbps, podrás descargar y subir archivos a 500 Mbps. En cambio, en una fibra no simétrica la velocidad de descarga suele ser alta, pero la de subida es bastante más baja.
Durante mucho tiempo esto no era un problema para la mayoría de usuarios, porque el uso de internet estaba muy centrado en consumir contenido: ver vídeos, leer páginas web o descargar archivos. Pero la forma en la que usamos la red ha cambiado bastante en los últimos años.
Ahora es habitual subir fotos y vídeos a la nube, compartir archivos grandes, hacer videollamadas o incluso retransmitir en directo. Todas estas tareas dependen mucho de la velocidad de subida, y es ahí donde una conexión no simétrica puede empezar a quedarse corta.
Por ejemplo, algo tan común como enviar un vídeo pesado por internet o subir una carpeta llena de fotos puede tardar mucho más de lo que esperarías si tu velocidad de subida es baja. Incluso en videollamadas o reuniones de trabajo online puede notarse en forma de cortes, retrasos o peor calidad de imagen, algo que hacemos habitualmente, y que podrías sufrir pese a tener mucha velocidad contratada, o eso creías.
Por eso cada vez más operadores ofrecen fibra simétrica como estándar, ya que se adapta mucho mejor al uso actual que hacemos de internet en casa. Si tienes una tarifa de hace muchos años, o vives en una población con pocos habitantes, es posible que sigas con una desactualizada, por lo que lo mejor será llamar a tu compañía, o ver ofertas en otras.
En ocasiones, incluso el router puede no ser capaz de lograr ciertas velocidades, si, como decíamos, llevas muchos años en la misma operadora, y no te lo han cambiado nunca, ya que, antiguamente, tenían limitaciones de velocidad, lo que podría impedir que, pese a tener contratado ciertos números, no llegues a ellos.
En resumen, revisa tu conexión con un test de velocidad, para conocer, en primer lugar, si recibes la velocidad contratada, y, en segundo, si la de subida es igual que la de bajada. En caso contrario, ponte en contacto con tu operadora, ya que será la razón por la que no puedes hacer una videollamada, o pasar fotos a un amigo sin que tarde una eternidad. El precio debería ser el mismo, ya que las tarifas actuales no discriminan esto, salvo en ocasiones muy excepcionales.
